Cruz Azul obtiene una victoria sufrida

Luego de una semana polémica, La Máquina de Paco Jémez obtuvo su segundo triunfo de la temporada al vencer al Atlas; el primer tiempo fue accidentado y en el complemento cayó una tormenta

El Cruz Azul logró su segundo triunfo del Torneo
El Cruz Azul logró su segundo triunfo del Torneo (Imago7)

Ciudad de México

Al Cruz Azul de Paco Jémez no le gustan las cosas fáciles, parece que es un adicto al drama y al sufrimiento. De ahí que sea capaz de ofrecer 20 minutos de buen futbol y luego empezar a complicarse las cosas por sí solo. La Máquina paseó al Atlas en los primeros compases del partido, metiéndole dos goles con relativa facilidad, pero al final acabó padeciendo más de la cuenta, mirando de reojo el cronómetro, para sostener su victoria por 2-1.

Sí, a La Máquina le gusta las complejidades, vivir en el suspenso. Sin embargo, el triunfo lo justifica todo, hasta el aguacero monumental que tuvo que soportar su afición para verle ganar por segunda ocasión en la temporada.

Ahora sí, con esta victoria, el invicto de Cruz Azul empieza a tener tintes positivos. Con los nueve puntos sumados se empieza a ver un proyecto más sólido y seguro que el de torneos anteriores, pero ojo que aún es muy pronto para vanagloriarse del equipo del arrebatado Jémez que, dicho sea de paso, fue respaldado de la mejor manera por sus jugadores: sin tantas palabras y con acciones en el terreno de juego.

20 MINUTOS DE INSPIRACIÓN

Cruz Azul ofreció tal vez sus mejores 20 minutos desde que Jémez está en el banquillo. Le tomó cuatro minutos y La Máquina para ponerse en ventaja. En una gran jugada de Ángel Mena, quien recibió un pase al espacio por sector derecho de Omar Mendoza, el ecuatoriano hizo dos recortes para librarse de la marca y hacerse de un espacio para sacar un zurdazo que Miguel Fraga alcanzó a tapar; sin embargo, para la mala suerte del portero el balón salió rechazado a media altura justo a la llegada de Édgar Méndez que con un sutil cabezazo la mandó a las redes.

De inmediato varios jugadores corrieron hacia su entrenador para abrazarse con él y demostrar que el vestidor está unido luego de una semana tan turbulenta.

Al 14', La Máquina logró su segundo tanto. Una jugada en la que lució su trivote del mediocampo. Baca y Peñalba se combinaron, para luego pasar al Gato Silva, quien tocó de primera y de manera acertada al espacio donde Felipe Mora había ganado la posición y con un punterazo el chileno venció a la salida Fraga.

Al minuto 17, las cosas se le complicaron al Atlas pues en un choque con Jesús Corona, Milton Caraglio cayó noqueado al césped, para evitarle un daño mayor, el Profe Cruz decidió sustituirlo por Fidel Martínez.

De Atlas no había noticias. Tan endeble en zona defensiva como inoperante al ataque. Fue hasta al 28' que en un tiro libre Christian Tabó le puso un poco de nerviosismo a la portería de Jesús Corona. En esa jugada, Omar Mendoza se ganó una tarjeta amarilla y dos minutos después, de manera irresponsable, vio la segunda para ser expulsado.

Otra vez Cruz Azul se complicaba un partido que tenía dominado, dándole un atisbo de esperanza al conjunto rojinegro. Y así lo interpretó el Profe Cruz que de inmediato mandó a la cancha a Jahir Barraza por Javier Salas. Tampoco Jémez se quedó con los brazos cruzados que, para meter a Jordan Silva y recorrer a Julio Domínguez a la posición de Mendoza, sacrificó a su mejor hombre al ataque, a Ángel Mena.

Atlas aún no le sacaba provecho al hombre de más cuando el árbitro Óscar Macías cometió el error garrafal de expulsar a Jaine Barreiro, en un choque por arriba que tuvo que Édgar Méndez; sí, hubo un contacto, pero producto de la misma jugada.

En los últimos minutos Atlas fue más punzante, Matías Alustiza y Tabó empezaron a pesar más en el encuentro. Pero ahí apareció Jesús Corona para salvar a La Máquina, primero en un buen achique que dejó sin posibilidad a la ofensiva atlista y luego con una gran atajada a un disparo de Fidel Martínez.

Ya para concluir el primer lapso, Cruz Azul tuvo el tercero, en una acción en la Baca abrió para Silva y éste le regresó con un pase raso que el mediocampista dejó pasar para que Mora definiera, pero el disparo del chileno se estrelló en la defensa.

TORMENTA Y DRAMA

En el complemento se desató una tormenta. Una lluvia torrencial que dificultó en mucho el accionar de ambos equipos. Cruz Azul mantenía a raya a unos rojinegros que salieron más agresivos con la encomienda de recortar rápido la diferencia.

Fueron 15 minutos de aguacero en los que en la cancha no hubo mayor espectáculo; sin embargo, una vez que la lluvia cesó, comenzó un juego más fluido en el que La Máquina de nueva cuenta de complicó el partido.

Corría el minuto 68 cuando Cruz Azul orquestaba una ofensiva, la pelota le cayó a Julio César Domínguez quien empezó a retroceder varios metros buscando un receptor libre, el Cata se complicó tanto la existencia que acabó perdiendo la pelota ante la marca atlista. El balón le llegó a Alustiza que sin pensarlo dos veces se perfiló para sacar un potente disparo cruzado que superó el lance de Chuy Corona. El juego se ponía 2-1 y los nervios empezaban a aflorar en la afición cruzazulina.

Eso sí, La Máquina no renunció al ataque, buscó a través de Méndez ese tercer tanto que le diera tranquilidad. Dos veces se plantó el español frente a la portería y dos veces Fraga contuvo sus disparos. El juego estaba ahí, justo en la frontera entre la tranquilidad o la frustración. Un gol valdría alguna de estas cosas.

Sin embargo no sucedió ni lo uno ni lo otro. La Máquina sacó el triunfo de manera apretada, apelando al oficio, con su gran dosis de dramatismo. Una victoria que reconforta a todo este plantel luego de una semana tan turbulenta, pues como dice la frase, después de la tormenta llega la calma, tal vez así sea para el conjunto de Jémez.