León vence a Cruz Azul y aspira a liguilla

Con gol de último minuto, La Fiera derrotó 3-2 a La Máquina y se mantiene en la lucha por un boleto a la 'Fiesta Grande'; está a la espera de resultados de Toluca y Pumas

León festeja tras vencer a Cruz Azul
León festeja tras vencer a Cruz Azul (Mexsport)

Ciudad de México

No hay nada más triste que un equipo atrapado en su propio pasado. Y esto le pasa a Cruz Azul, que torneo a torneo debe recurrir a la memoria de los buenos tiempos para no terminar de naufragar, para aferrarse a la idea de que algún día el futbol le devolverá la sonrisa que el incuestionable paso del tiempo le ha borrado.
Ayer concluyó una temporada más para La Máquina y de esta manera un nuevo fracaso que se adhiere a la lista interminable de la institución. La peor racha en la historia del club se acrecenta, son cinco torneos de mediocridad en los que el funcionamiento no alcanza ni siquiera para llegar a la Liguilla.
En esta época tan dura, lo único que le queda a Cruz Azul es refugiarse en el preterito. En esos años (los setenta) cuando esculpió con siete títulos su etiqueta de equipo grande. Hoy, el ocaso está más latente que nunca... 

UNA MÁQUINA CON UN POCO DE CORAZÓN
Este Cruz Azul tenía un poco de corazón y de amor propio, de eso no hay duda. Sin embargo, fue hasta las últimas jornadas que afloró, ya cuando la suerte estaba echada. 
Si La Máquina de anoche hubiera sido la de toda la temporada, otra historia se estaría escribiendo. Pero no, no fue así.
Sí anoche, el conjunto cruzazulino se despidió con una derrota (2-3) frente al León, pero la actitud y la vergüenza deportiva le hicieron soñar en remontar un juego en el que llegó a estar dos goles abajo, que después empató, pero que en el último minuto se le volvió a escapar. Tal vez era mucho premio y quizá el mejor colofón a una frustrante temporada era con un resultado de esta naturaleza.
Y es que León fue mejor desde los primeros compases del juego; atrevido y necesitado de un triunfo para calificar, los de Javier Torrente no especularon y apenas en el primer minuto Luis Montes ya había obligado la primera salvada de Jesús Corona.
Luego, al 25', Mauro Boselli se perdió una oportunidad clara, pero dos minutos después La Fiera encontró su recompensa en un trazo exacto de Elías Hernández que encontró en los linderos del área a Fernando Navarro para que le bombeara la pelota a Jesús Corona y marcara el 0-1.
Siete minutos después, al 34', vino una de esas jugadas de cáscara de barrio, en la que León hilvanó una serie de pases que concluyó con el tanto de Germán Cano. No le prestó el balón a Cruz Azul, cuya zaga se quedó como mera espectadora ante los trazos de La Fiera.
Parecía liquidado el juego y los cambios de Joaquín Moreno para el complemento parecían ratificar esta premisa (sacó a Benítez, Baca y Richar Ruiz por Aldo Leao, Ariel Rojas y Aldrete). Pero no fue así, La Máquina acortó distancias con tanto de Adrián al 65'.
Ahí afloró un poco de orgullo de este Cruz Azul que al minuto 76 empató por medio de Jesús García, y se fue al frente por la victoria, en un toma y daca con León. Pero fue La Fiera la que se quedó con el botín en los instantes finales con un cabezazo de Burdisso.
No hubo despedida digna. Así tenía que ser. Cruz Azul es un prisionero de su propio pasado. Sí, lo único que le queda para afrontar el crudo presente en el que está inmerso. 
Pero la memoria también se llega a agotar. Un título en 36 años es muy poco para un club que llegó a ser muy grande... y ahora, tal vez lo único grande que le queda es el recuerda de aquella época romántica.