La cosecha más prolífica en América

Ricardo Peláez cuenta cuáles han sido las claves para regresar al América al camino del éxito; en tres años ha ganado lo mismo que al club le tomó en dos décadas.


Ciudad de México

Hace poco más de una semana América llevaba a las instalaciones de Coapa su sexta copa de campeones de la Concacaf, la misma que le permitirá jugar el Mundial de Clubes en diciembre, un título que volvió a poner de moda al americanismo, una parroquia que se ha acostumbrado al protagonismo en los últimos años.

Atrás han quedado los días en los que la afición de las “Águilas” vivía con la cabeza enterrada en el suelo, cuando muchos escondían las playeras porque no reconocían a su equipo en la cancha.

América tocó fondo en 2011, acabó como penúltimo lugar general, así que el dueño del equipo no perdió tiempo y decidió hacer un cambio estructural en el plano directivo del equipo. Llegaron Yon de Luisa, Ricardo Peláez y José Romano, una tripleta que tenía la encomienda de entregar resultados deportivos.

Éxito y protagonismo, pedía Emilio Azcárraga Jean, que el americanismo volviera a sentirse orgulloso.

"Mi fórmula es tenerbuenos jugadores,buen ambiente,alegría, compromiso,ambición, metas altas”


Poco más de tres años después, la encomienda que se le dio a De Luisa, Peláez y Romano se ha cumplido, la actual directiva registra dos títulos de Liga y una Concachampions, además de un subcampeonato; hasta antes de la reestructuración directiva, a América le tomó 14 años (de 1992 a 2006) lograr los mismos títulos que se han obtenido en la nueva administración.

Ricardo Peláez, presidente deportivo del América, explica cuál ha sido la base del éxito, porque las Águilas se han hecho un equipo protagonista desde el Clausura 2012 y están a las puertas de lograr su boleto a la Liguilla. “Mi fórmula, y la tengo clara desde el principio, es tener buenos jugadores, buen ambiente, alegría, compromiso, ambición, metas altas.

Para mí eso ha sido fundamental, nos demostramos a nosotros mismos que hemos sido campeones con un técnico, después con otro y ahora con un tercero. Aquí nadie es indispensable, todos somos importantes, pero nadie es indispensable, esté quien esté los objetivos van a ser los mismos siempre”, comenta el directivo a La Afición.

Una de las claves que Peláez apunta es la cercanía que como encargado de la parte deportiva ha procurado tener con el cuerpo técnico y el primer equipo, porque en su época de jugador, recuerda, el trato con el que fuera su presidente, Emilio Diez Barroso, era distante.

"Me gusta estar cercadel entrenador, no megusta imponer nada,me gusta hacer unalluvia de ideas” RICARDO PELÁEZPresidente deportivo del América


“Trabajo con una cercanía total, yo conocí a mi presidente en una Final cuando quedamos campeones, era una persona muy lejana y desde entonces me di cuenta que no hay como estar cerca del jugador, sé lo que sienten los jugadores, me gusta estar cerca de ellos, apapacharlos, cuestionarlos, felicitarlos; me gusta estar cerca del entrenador, no me gusta imponer nada, me gusta hacer una lluvia de ideas y tomar decisiones para beneficio de la institución, no para logros personales”.

Es entonces cuando explica que detrás de la salida de Antonio Mohamed hubo días de re_exión para llegar a la determinación de no renovar el contrato del “Turco”, por cuestiones que no iban acorde con lo que la directiva creía conveniente.

“Hay tantas cosas que me gustaría aclarar, un técnico que fue superlíder todo el torneo y que quedó campeón y se me ocurrió correrlo, se me ocurrió así nada más, me cayó gordo y que se vaya… no fue así. Averigüen”, apunta. Estos hechos fueron documentados por La Afición en su edición del 16 de diciembre de 2014, cuando fueron expuestas las faltas del “Turco”.


PELEAR POR LA LIGUILLA

El actual torneo no ha sido sencillo, la transición en el banquillo, la falta de pretemporada y las Ricardo Peláez, en entrevista con La Afición lesiones, instalaron al América en la irregularidad, el equipo no ha encontrado una consistencia, ni de juego ni de resultados, Peláez es consciente de ello, pero advierte que es en estos momentos cuando

“hay que tener calma y tranquilidad, se consiguió un título muy importante a nivel internacional y hoy podemos decir que somos campeones de Liga y de la zona a la que pertenece el país, eso nos tiene motivados para lo que viene, que primero Dios es una Liguilla; hay conciencia del proceso en el que estamos con un nuevo técnico, con una propuesta distinta en lo físico y lo táctico”.

El presidente deportivo sostiene que la comunicación con Gustavo Matosas es constante y que el entrenador también ha encontrado un poco de paz con la obtención de la Concachampions, más después de que hace unas semanas ofreció dejar su cargo cuando el equipo cayó de manera estrepitosa en su visita a Veracruz.

“Sí lo veo mucho más liberado, ya consiguió un título muy importante que no habíamos conseguido, con ayuda de los jugadores, de la afición, porque aquí todos somos importantes, los cocineros, jardineros, el área de prensa… es labor de todos, trabajamos con un buen ambiente en el que cada quien conozca sus límites y sus responsabilidades.

Las charlas con él no cambian, platicamos diario, si no es en el vestidor es en mi oficina, o voy a la cancha, platicamos de futbol y de las cuestiones que son benéficas para la institución.

Ahora viene una etapa de pelear por estar en la Liguilla y los objetivos no cambian, queremos pelear por el título”.

Ricardo Peláez recuerda que América es un equipo en el que la tensión se vive “permanentemente en esta institución y hay que saber vivir con ella, no es fácil canalizarla, te vas acostumbrando a ella y a convivir con ella para lograr objetivos, estamos en boca de todos, han sido tres años en los que se lograron dos títulos de Liga, uno de Concacaf, cuatro finales, dos semifinales, creo que los resultados han sido buenos, pero eso nos compromete más, porque ya nos acostumbramos a mantener esa línea, no podemos descender de ahí”.

Así, América vive una nueva época de bonanza, los títulos siguen llegando en periodos cortos para nutrir la vitrina, y este sábado contra Atlas buscarán el triunfo que les permita acceder a la Liguilla para aspirar al bicampeonato.