Cecilio Domínguez le da el primer triunfo al América

Con dos goles del delantero paraguayo, las Águilas vencieron a Pachuca en el estadio Hidalgo y sumaron sus primeros tres puntos del torneo

Cecilio Domínguez marca doblete con el América
Cecilio Domínguez marca doblete con el América (Imago7)

Pachuca

América presentó sus credenciales en el Apertura 2017, las Águilas curaron la herida de la semana pasada y vencieron a Pachuca por 2-0 en el Estadio Hidalgo, un partido en el que se pudo ver a un equipo hambriento, que se lanzó en busca del gol con determinación. Los minutos iniciales fueron los de una versión asfixiante de las Águilas, un conjunto que se gustó y no concedió tregua a los Tuzos que se vieron sorprendidos por la decisión de los de Coapa y a los que solo inquietaron cuando los azulcrema jugaban con diez.

El equipo del Piojo fue un cuadro revolucionado, puso el pie en el acelerador e impuso su ley. Llevó el pulso del juego al terreno que más le convenía. El entrenador americanista cambió su sistema, echó mano de la línea de cuatro, un esqueleto acorde a lo que había anticipado cuando llegó al club. Puso a los tres jugadores que recuperó: Pablo Aguilar, Guido Rodríguez y Edson Álvarez y confeccionó un once que no puso la vista en el retrovisor, sino en el arco del Conejo Pérez.

Sí, este América con todas las piezas tiene un rostro diferente, para muestra, la primera jugada de Guido Rodríguez en su debut: una pisada y pase de taco, para Cecilio, el paraguayo también apareció de inicio y le dio un tono de agresividad y desequilibrio a las Águilas, fue de Domínguez la primera jugada de peligro, una acicón en la que desbordó por izquierda y cayó en el área, hubo un golpe sobre el guaraní, pero el árbitro, César Ramos no lo juzgó como tal.

Eso hizo que América se lanzara con más determinación, percibió la tibieza de su enemigo y lo cazó en la siguiente acción. Armó la jugada tras una recuperación de Edson Álvarez, toque y toque, hasta que la bola le llegó a Paul Aguilar, quien levantó la bola y la puso en el área, ahí llegó como torpedo Cecilio, quien la cabeceó franca y venció a Óscar Pérez, apenas iban dos minutos y los visitantes ya golpeaban a los locales.

América mantuvo esas pulsaciones, no bajaba la intensidad, había desnortado a los Tuzos que no lograban reaccionar. Guido y Edson se agrandaban en la medular y marcaban el pulso del juego. Cecilio se encargaba del desequilibrio y los delanteros se mostraban como opciones de pase. Las Águilas fluían y se gustaban.

Los de Coapa siguieron amenazando el arco de los Tuzos; Romero, Darwin, y Cecilio probaron de media distancia, pero el balón se iba por fuera. De Pachuca no había noticias, el cuadro de Diego Alonso no se encontraba en el campo, sus volantes no tomaban la pelota y cuando lo hacían se topaban de frente con Guido y Edson, dos perros de caza que marcaban cada palmo.

Pachuca no había pisado el área de Marchesín, el trabajo de destrucción americanista funcionaba y provocaba que la pelota le llegara sin peligro. Raúl López fue el primero en chutar al arco de las Águilas; un tiro libre que se fue por encima del travesaño. La tuvieron los Tuzos y no la pudieron capitalizar. Al 20', Jonathan Urretaviscaya mandó un centro desde la derecha, Bruno Valdez midió mal la pelota y Franco Jara apareció solo, el argentino se lanzó para rematar con la cabeza, pero no fue capaz de darle dirección de gol al balón.

Pachuca pasó a tener un poco más de pelota, aunque su juego fue más lateral que vertical, porque las Águilas se replegaban con mucho orden y se estructuraban bien a nivel defensivo. La muestra más clara de la inoperancia de la ofensiva hidalguense se dio cuando a la media hora de juego, Alonso cambió a su centro delantero, Germán Cano entró por Jara para buscar mejor suerte al frente, porque ni Puch ni Urreta ni Jara habían sido capaces de inquietar a Marchesín.

Los americanistas sobrellevaron el juego, reservaron su energía para el segundo tiempo en el que volvieron a salir con el tanque lleno, tras el paso por vestidores América recuperó el mando del juego. Y vino una situación vertiginosa que inclinó el partido a su favor.

Darwin hizo la mejor jugada de su estancia en América, tomó la pelota en el medio campo por la banda derecha, pegado a la raya de cal se fue de dos jugadores, entró al área y sacó un punterazo que tras un despeje casí le vuelve a cer, pero Murillo la alcanzó a alejar; sin embargo, Romero no la dio por perdida, recuperó la pelota y la retrasó para Cecilio, el guaraní le pegó de puntera y marcó el 0-2 al 53'.

Diego Alonso agitó el banquillo hizo cambios para buscar rescatar un partido que América dominó de principio a fin. Los Tuzos no inquietaban a Marchesín y América se hacía más sólido en la retaguardia. El Piojo hizo lo propio y fortaleció su centro del campo, todo iba bien, hasta que Guido se fue expulsado al 80' por doble amarilla. El argentino, de buen debut, tuvo esa mancha en su presentación.

América dio un paso al frente, mejoró en su volumen de juego, fue un equipo que se reconoció y se gustó, Cecilio fue el líder que el Piojo espera. El Apertura 2017 ha dado inicio y las Águilas ya se presentaron en el mismo. La siguiente semana viene el primer clásico de la temporada.