León y Chivas igualan; la Fiera no puede amarrar liguilla

Dos polémicos penales de Boselli y tres expulsiones marcaron un partido que complicó la clasificación para los Esmeraldas, que salvaron el juego 1-1 ante Guadalajara

Mauro Boselli y Javier 'La Chofis' López fueron los anotadores de sus respectivos equipos
Mauro Boselli y Javier 'La Chofis' López fueron los anotadores de sus respectivos equipos (Imago7)

León

Con un gol de penal de Mauro Boselli en el minuto 84, León consiguió empatar 1-1 ante Chivas y  mantiene sus esperanzas de clasificar a la Fiesta Grande del futbol mexicano.

35 mil personas colmaron los alrededores del estadio León desde tres horas antes de que comenzara el partido. Ambiente de liguilla en la López Mateos y la zona zapatera, dos equipos dispuestos a darse con todo por el triunfo, pero el silbante Marco Antonio Ortiz se robó la noche y fue pieza clave del empate.

Tres expulsiones, dos penaltis dudosos en cada área y Javier López como el villano de la película al fallar un penalti al minuto 62.

El árbitro Ortiz condicionó el partido muy temprano. Salió tarjeta fácil y antes de los 25 ya había sacado cinco cartones, entre ellos uno color colorado.

El juvenil Loenel López a los 14 minutos mostró la poca experiencia que tiene y se fue a los vestidores. Dos entradas duras, pero el silbante mató a los Esmeraldas que antes del primer cuarto de hora se vio en desventaja numérica.

Las Chivas aprovecharon ese error arbitral y atacaron y atacaron hasta que llegó el gol.

Mediante un contragolpe 'el Aris' Hernández comandó el ataque, le dio el balón a Carlos Cisneros quien no buscó el gol, levantó la vista y vio sólo a la ‘Chofis’ López, quien recibió el balón y con toda la calma del mundo, como si no estuviera ante 35 mil personas y definió con un pase a la red con esa pierna izquierda.

El Rebaño pegó primero al minuto 24 y se cayó, colapsó y no volvió a pisar el área de los Esmeraldas.

Los locales no modificaron nada pese a que el Recodo Valdez intensificó el calentamiento, y tocaron la puerta de Cota mediante las pelotas detenidas. Cada balón aéreo ponía a temblar a la entidad tapatía. Ningún remate iba a puerta, pero era un hecho que le llegaban con peligro a los rojiblancos.

Chivas no supo aprovechar la superioridad numérica, el León se plantó bien y el primer lapso acabó con la ventaja mínima del Rebaño.

El complemento arrancó con un León herido y rebelde. En los primeros dos minutos tuvieron el empate, pero primero Navarro disparó a las manos de Cota y al siguiente minuto Elías Hernández de media distancia la puso al larguero y Cota ni la vio. Los Esmeraldas querían el empate y se negaban a morir.

Los rojiblancos entendieron que la mejor forma de abrir las dos líneas de cuatro de los Panzas Verdes, no fue hasta el minuto 54 cuando Orbelín quedó frente al arco de Yarbrough y cuando estaba por firmar el segundo gol, llegó Navarro de manera providencial para evitar el gol.

Los tapatíos se sacudieron la presión de los verdes cuando Edwin Hernández entró al área rival y el Enano Morales lo sacudió y lo derribó con lo que al silbante Antonio Ortiz decretó penalti y desde los once pasos’ la Chofis’ López cobró fuerte pero a la posición de Yarbrough, quien mantuvo en el juego a los Esmeraldas.

A la siguiente jugada ‘Aris’ Hernández se fue expulsado por doble amarilla y los dos equipos quedaban en igualdad de circunstancias.

El León tuvo el empate en un tiro espectacular del Capo Mejía quien disparó al ángulo y Cota voló para mandar el balón a tiro de esquina.

El partido estaba dominado por el Rebaño y el silbante Ortiz se inventó un penalti para La Fiera y desde el manchón Mauro Boselli, el matón, la Máquina de los goles facturó y empató el pleito dejando seis minutos por delante. La fiesta del silbante seguía y en la misma jugada amonestó en dos ocasiones a Salcido y lo expulsó.

Al final, los dos equipos terminaron enojados con el silbante, tres expulsiones, dos penaltis dudosos y un protagonismo a lo largo de los 90 minutos. Chivas se mantiene dentro de los primeros cuatro y León depende de otros equipos para meterse a la liguilla.

Un empate que no deja contento a nadie.