Caraglio y Atlas hunden a Chivas y se acercan a Liguilla

Los rojinegros se llevaron el Clásico Tapatío gracias a un doblete del argentino, con lo que suben al séptimo puesto de la tabla general

Guadalajara

La casa de Chivas era maldita para José Guadalupe Cruz. Una derrota más ante el odiado rival no sería perdonada por su afición. Pero Atlas mostró temple, manejo de partido y frialdad para liquidar en los momentos exactos. Los Zorros se sacudieron los demonios y le pegaron 2-1 a Chivas en el Clásico Tapatío, el último partido del todavía campeón en su casa en el Apertura 2017.

 Aquí uno se jugaba la vida, el otro quería arruinar la fiesta. El que diga que estos partidos valen menos con equipos que llegan en realidades diferentes simplemente no sabe de lo que habla. No dejar todo en la cancha no está permitido y los 22 que entraron de cambio lo sabían.

 Atlas atacó primero. La intención era buscar a Milton Caraglio en toda jugada que se abriera la oportunidad. El centro de tiro de esquina fue de Luis Reyes y el delantero remató apenas por un lado de la portería de Rodolfo Cota. El visitante avisó.

 Matías Almeyda envió toda la carne al asador. Sus mejores hombres salvo Alan Pulido y Jair Pereira por lesión. Además, la gente pudo haber disfrutado de Rodolfo Cota por última vez en el Estadio Rojiblanco y lo sabían en cada ocasión que coreaban su nombre.

 El partido vino a menos. Existía nerviosismo, errores. La gente en la grada como siempre lo mejor. Estos dos y su gente no se quieren ni en pintura. Comparten ciudad, pero no ideales. Son como el agua y el aceite.

 El rojinegro abrió el marcador gracias a Milton Caraglio. Cuando no está Matías Alustiza, su compatriota se echa el equipo al hombro y se hace cargo de los goles. Fue su noche. La jugada grande la hizo Brayan Garnica a Carlos Salcido, lo toreó como si se trata de un novato y en la diagonal retrasada el delantero la machucó para mandarla a guardar y poner el 1-0.

 Medianamente Chivas buscó despertar vía Orbelín Pineda que le pegó desde las afueras del área, pero no generó peligro en el arco de Miguel Fraga, el titular en esta ocasión ante la triste lesión de Óscar Ustari.

 Al “Pelado” Almeyda no le quedó otra que mover sus piezas en la segunda mitad. Carlos Fierro y Eduardo López tuvieron que ceder su lugar, dos jugadores que no han tenido el mejor de sus semestre. Turno para Isaac Brizuela y el chico José Juan Macías para hacer algo distinto.

 El “Cone” fue revulsivo. Al 48’ generó la más clara. Fraga se lanzó por primera vez en el partido para enviar a tiro de esquina. Luis Reyes lo sufrió, Brizuela entró como en sus mejores tiempos, pero con el pasar de los minutos se fue apagando.

 Como siempre hubo polémica. Macías lo empató al 49’ en un doble remate de cabeza dentro del área, pero Jorge Isaac Rojas invalidó la jugada por aparente fuera de juego. Los reclamos desde el banquillo rojiblanco no se hicieron esperar, ni eso cambió la decisión.

Christian Tabó que se mandó uno de sus mejores partidos desde que llegó a México la aplicó en el contragolpe. Rafael Márquez de espaldas en el mediocampo la sirvió para el uruguayo que se animó, encaró al “Chapo” Sánchez y le sacó la falta.

Desde los once pasos Caraglio se hizo grande. El disparo fue igual que el de media semana frente a Tigres. El jugador firmó su segundo doblete este torneo con los Zorros, su tercero desde que llegó a México. Atlas lo tenía 2-0 y se ilusionaba con Liguilla.

El empuje hizo a Chivas meter al Atlas contra su portería, pero nada salía. Un disparo de Ángel Zaldívar a la media vuelta dentro del área chica fue tapado por Rodolfo Pizarro. Había desesperación, pero el hambre por empatar no acababa.

Entró Matías Alustiza y como siempre fue un peligro constante. Tocó un par de balones y uno lo puso en el poste, después Rodolfo Cota contuvo. Emociones hasta el tiempo de compensación cuando Pizarro descontó desde las afueras del área. Fraga no pudo hacer nada. El juego estaba 2-1.

Oswaldo Alanís tuvo la última, hasta Cota se agregó al ataque. Ya no hubo tiempo para más. El campeón dijo adiós a su afición, le queda un último partido frente al León. Atlas se aferra al Liguilla, hoy está más cerca que nunca. Ganar a Pachuca la siguiente jornada en el Jalisco le basta.