Ascenso del Atlante dependerá de su “pobreza”

Valentín Martínez, hijo del fundador de los Potros Trinidad Martínez, señaló que la clave para regresar a Primera será recordar sus carencias, esas que los llevaron a ser el equipo del pueblo

Valentín Martínez, hijo del fundador del de los Potros Trinidad Martínez
Valentín Martínez, hijo del fundador del de los Potros Trinidad Martínez (Zeltzin Zamora)

Ciudad de México

Atlante, para regresar a la Liga MX, necesita ser pobre otra vez, apuntó para La Afición Valentín Martínez, hijo del fundador del de los Potros de Hierro Trinidad Martínez, Pata de Oso, en el marco de los festejos y la develación de la placa del Centenario de la institución.

"Se necesita que haya la pobreza en la que surgió el Atlante; ahora que ya tienen todos los medios, se han olvidado de la historia. Que recuerden la historia, que recuerden de dónde salió, y ahora que tienen lo necesario tienen que volver a resurgir, porque el Atlante no queda ahí en la Segunda División, tiene que estar en la Primera y otra vez debe de ser el mejor equipo del mundo".

Cientos de fans se dieron cita en el Ángel de la Independencia para conmemorar los 100 años de un equipo que, en recientes fechas, pelea su regreso a Primera en el Clausura 2016, donde ya logró su pase a la Liguilla, donde tratará de consagrar el título y disputar la promoción ante Juárez FC.

"Me siento emocionado, no me cae el 'veinte' pero, al ver esta realidad, no hay otra cosa que decir, son 100 años, el Atlante cumple 100 años, un equipo que ha tenido una historia popular. Creo que no hay un equipo que tenga la historia que tiene el Atlante; no hay un equipo que haya nacido de la pobreza, no hay un equipo que haya alcanzado el éxito del Atlante", dijo Martínez.

Niños, adultos, jóvenes y seguidores, hinchas al fin y al cabo, el azulgrana, dijo Valentín, "es increíble, cuando uno se entrega a algo, uno los sigue hasta morir, y estos atlantistas serán atlantistas toda su vida. El Atlante no se escoge. No se escoge por su historia, tiene lo necesario para escoger a muchísimas personas más".

Finalmente, envuelto en su gente entre Valladolid y Durango, Valentín Martínez recordó a su padre, una de las piedras angulares del 'equipo del pueblo'.

"Había un muchachito y, mi papá, por quitársela, le dio una patada a la bola, pero la bola le pegó al niño, y el niño se levantó con una cortada; después, le dijo: 'tienes una pata de oso', y así se le quedó: el Pata de Oso".