Un bochornoso final

Cruz Azul no pudo remontarle al Toluca, con lo que consumó un nuevo fracaso y ya son 16 años sin título de Liga; la desesperación de los aficionados llegó a tal punto que invadieron la cancha al término del encuentro.

“Rómpanse la madre, Cruz Azul es grande”, se leyó por algunos minutos en una manta que sacó la barra Sangre Azul al inicio del segundo tiempo. Ahí estaba el mensaje de una afición que, aunque decepcionada por el 3-0 en contra en el duelo de ida ante el Toluca, trató de mantener la ilusión viva para los últimos 90 minutos.

Pero, por más pasión y paciencia que se la tenga a los celestes, es difícil entender lo que se vio ayer en el Estadio Azul. El milagro no sucedió y el fracaso se consumó con un 1-1 (4-1 global), así como la bochornosa invasión a la cancha que alrededor de 100 aficionados hicieron al término del cotejo, buscando encarar a sus jugadores y después a la porra visitante.

Solo hay un resumen que hacer: a la mayoría de los celestes les falta que les hierva la sangre por sus colores, una cosa significa no estar en su mejor nivel y otra ver la parsimonia con la que elementos como Mauro Formica  o Joao Rojas desfilaban en la cancha.

Definitivamente, la petición de la afición —que ayer abandonó a su equipo al registrar una pobre entrada de apenas 10 mil 16 espectadores—,  la cumplen muy pocos, porque este conjunto solo tiene un Christian Giménez.

La segunda mitad del duelo el futbol abandonó a La Máquina.  Ante la lesión de Mariano Pavone, Guillermo Vázquez tuvo que sacar recursos. Atrás colocó una línea de cinco, con Nápoles y Castro como laterales. Los dos contenciones habituales no se movieron (Alejandro Castro y Torrado). Colocó a Mauro Formica pegado a la banda derecha, mientras que Joao Rojas apareció por izquierda. Adelante estaba Chaco, quien fiel a sus condiciones le era imposible no bajar por el esférico.

En el primer tiempo, Cruz Azul trató de tener el balón y regresar al juego de toque que tan efectivo le resulta, pero enfrente tenía a un rival con mucha solidez defensiva y, por ello, cada vez que los cementeros se iban al frente se veían nulificados.

De a poco, pero los cementeros encontraron algunas jugadas que dieron uno que otro susto al rival. No eran constantes los celestes; es más, tardaban en volver a pisar territorio enemigo, pero hubo pincelazos que pudieron darle otro destino al encuentro, como aquel potente disparo de Alejandro Castro que pasó cerca del marco.

Por supuesto, los choriceros también tuvieron las suyas. Pablo Velázquez puso a temblar a la defensa azul en un par de ocasiones, Sinha sacó uno que otro centro venenoso, de esos balones precisos a los que está acostumbrado, pero nada pasó.

Fue hasta el minuto 33 que los cementeros pudieron mover el marcador, luego de un penal que marcó el árbitro por una falta de Antonio Ríos sobre Gerardo Torrado. Christian Giménez cobró de la mejor manera y así, las esperanzas afloraron.

A tumbos, pero los locales tomaban dirección hacia el arco de Talavera, pocos llegaban, pero al menos tocaban la puerta. El Chaco estuvo a punto de poner el segundo con un potente remate que, para su mala fortuna, no llegó al lugar deseado.

Hubo modificaciones en la segunda mitad, Memo Vázquez trató de darle fuerza y profundidad a su mediocampo con la incorporación de Emaná, al igual que al regresar al Chaco a su posición natural, enviando a Pavone a la punta del ataque. Lo más importante que les ocurrió a los de azul después de eso, fue una opción que no pudo concretar Mariano. En el rubro negativo, salió expulsado Jair Pereira.

Pero los Diablos tenían el tiro de gracias bajo la manga, porque al minuto 35, Velázquez concretó la humillación, puso el 4-1 global. Pudieron ser más, pero Alfredo Talavera voló el esférico a la hora de cobrar un penal.

Cruz Azul no hizo más, y ahora sus aficionados tendrán que esperar otros seis meses para que de nueva cuenta aflore la esperanza que desde el Invierno 1997, se ha escapado de todas las formas. “Aunque no seas campeón, nunca voy a dejarte”, fue el último cántico que se le escuchó a los cementeros en este Apertura 2013.

Memo Vázquez, a la espera

AGuillermo Vázquez le molestó la manera en que se ha manejado su posible salida de la institución. Al entrenador lo han criticado por la manera en que juega La Máquina y también  lo poco expresivo que es cuando se planta en el área técnica.

Ante esto, el timonel aseguró, luego de la eliminación de los celestes en el Apertura 2013, que “no sé, se ha manejado muchas cosas en esta última semana, no sé, seguramente habrá una reunión con la directiva, pero yo estoy listo para lo que venga”.

Sobre su personalidad, Memo  Vázquez dijo: “Así he vivido siempre, cada quien tiene su estilo y eso lo he dicho muchas veces, y a los que les funciona así (el carácter), pues que bueno, así es mi personalidad, así soy, muchas veces me ha funcionado y no tengo que modificar algo que no siento”.

Al técnico se le cuestionó sobre su permanencia con los cementeros y reiteró que la última palabra lo tienen los altos mandos cementeros: “Mi contrato tiene una duración de un torneo más, pero eso lo decide la directiva y lo que decidan ellos”.

Memo no quiso responder si le pedirá una revancha a la directiva cementera, ya que prefiere esperar a que se dé la reunión y luego determinar si las condiciones bajo las que se quedara son las adecuadas.

“Todo depende de cómo lo quieran enfocar ellos de lo que piensen, de lo que vean, de cómo sientan, pero yo necesito esperar a que ellos me digan”.

Asimismo, explicó que no ha tenido ninguna reunión con la directiva cruzazulina y mucho menos le han dicho si saldrá del timón. “No he platicado nada, seguramente a principios de semana se hará alguna reunión, y bueno, estoy preparado”.

En seguida, Vázquez reconoció que fue incómodo que se hablara de su salida y la de otros jugadores cuando aún no concluían el torneo.

“En un momento tan importante de que estén hablando de eso (no le parece), todo tiene su tiempo, yo en lo personal aguanto, pero sé que los manejos no fueron los ideales en este caso, se hubieran esperado a que terminara esto para darle el respaldo al menos al grupo que estaba compitiendo y ya después pueden hacer lo que quieran”, concluyó.

Cardozo se va satisfecho

José Saturnino Cardozo salió satisfecho después de que su equipo saliera con el boleto a las semifinales del Estadio Azul, luego de empatar 1-1 e imponerse en el global 4-1. El entrenador resaltó el funcionamiento de los suyos y aclaró que ahora analizará cómo planear la siguiente fase.

“Me siento contento porque el grupo ha trabajado muy bien, es justamente lo que queremos y estoy contento por el rendimiento de todos. Hicimos un torneo bastante inteligente y ahora en Semifinal veremos cómo se desempeñan”.

Y agregó: “Cruz Azul planteó un partido inteligente, jugando por dentro, nos costó acomodarnos pero con la ventaja teníamos era importante ser más inteligentes”.

Eso sí, Cardozo aseveró que no le dejó contento el hecho de que cedieran la pelota en el primer lapso.

“No me gustó que en el primer tiempo no tuvimos la pelota y la perdimos muy rápido, no manejamos el partido”, concluyó.