Reyna y Moreno renacen al Celaya

Celaya accedió a la liguilla del Ascenso Mx como mandamás de la categoría de plata, al sumar 35 unidades y con un futbol ofensivo; Alfredo Moreno y Ángel Reyna encabezan su ataque

Alfredo Moreno y Ángel Reyna festejan tras anotar un gol
Alfredo Moreno y Ángel Reyna festejan tras anotar un gol (Imago7)

Ciudad de México

Celaya es por tradición e historia una plaza al cien por ciento futbolera. En el pasado contó con un conjunto competitivo, que entre sus más grandes figuras destacó Emilio Butragueño; hoy, con el equipo en el Ascenso MX, lejos de la élite, el proyecto comienza a tomar forma, apuntando a donde ya estuvo en antaño, y lo hacen dando pasos firmes. Los Toros, comandados en su versión actual por viejos conocidos como Alfredo Moreno y Ángel Reyna, clasificaron a la liguilla de la categoría de plata como líderes de la división, al sumar 35 unidades, y como el mejor ataque: 36 conquistas.

Los vigentes Bureles son el cuadro más destacado del futbol del Ascenso. Tienen el poderío ofensivo de un equipo del máximo circuito, hasta mejor cosecha, y, por si fuera poco, son la defensiva menos vulnerada: apenas han contabilizado trece tantos en contra. La reestructura ha sido una apuesta en conjunto, que involucra al gobierno del estado, y a una directiva comprometida, que sumó capital para invertir seriamente. El empresario Marcos Achar y el representante Guillermo Lara son los encargados del Celaya.

En cuanto a lo que respecta en la cancha, todo quedó en manos del uruguayo Gustavo Díaz, que en poco más de un año en la dirección técnica, ha sabido sacar lo mejor de futbolistas que parecían estar más cerca del retiro, que de un repunte digno a su pasado; el estratega armó una plantilla para pelear por el campeonato e ilusionar a su afición con un posible regreso. Hasta el estadio Miguel Alemán fue reestrenado en junio pasado.

Todo estaba puesto para que la oncena que se mandara a la cancha respondiera. Y sucedió. Tan solo en su casa, Celaya sumó 23 unidades, ubicándose como el segundo mejor local, detrás de Mineros. En el Miguel Alemán registraron siete triunfos y dos empates, acumulando 21 anotaciones; lejos de su recinto, la historia no fue muy distinta, también sumaron la segunda mejor cuota, con tres triunfos, tres empates y dos descalabros, con 12 unidades en el bolsillo.

Los goles se los repartieron entre cuatro, en términos generales. El chileno Sergio Vergara sorprendió a propios y extraños, y en su tercer torneo en México, acompañado por socios talentosos, culminó con once goles en la fase regular; detrás de él, el juvenil Carlos Alvarado, de 18 años, aportó seis anotaciones, mismos que el cerebro de esta ofensiva, Ángel Reyna. Sorpresivamente, el polémico volante ha rendido como hace mucho no lo hacía, y en Celaya parece haber recuperado el hambre por el juego.

Quizás con menor aparición, pero de igual importancia, el veterano goleador Alfredo Moreno complementa el cuadro de ataque. Ha participado en 15 encuentros y ha marcado en cuatro ocasiones; de igual forma, es uno de los líderes del vestidor de los Toros. La combinación de experiencia, técnica y entrega les ha dado inmejorables dividendos. Esta es su mejor línea, la que más destaca... Aunque la defensa no se queda atrás.

En la zaga, Jonathan Lacerda aporta su liderazgo, así como el juego aéreo. El central uruguayo es una pieza inamovible en el esquema del Celaya; Franz Torres, un defensor que fue prospecto de Pumas hace más de 15 años, aquí ha encontrado la continuidad que no halló en el Pedregal; en el arco, Juan Roldán y Guillermo Pozos, este último, producto de las fuerzas básicas de los Toros, han peleado por la titularidad, alternando continuamente.

Este ha sido el recorrido de un equipo del que nadie esperaba su renacer. Los Toros se medirán a los Alebrijes de Oaxaca en los cuartos de final de la Liguilla, dentro de unos días. A partir de ahora, lo realizado en semanas anteriores pierde su valor esencial, y solo sirve como un aliciente ante lo que deparará de cara al futuro; restan seis encuentros si se piensa llegar hasta la final.

CAMPEÓN SIN CORONA

El nivel actual del Celaya coincide con una anécdota: hace poco más de 20 años, en el último torneo largo del futbol mexicano, campaña 1995-96, los Bureles accedieron hasta la gran final. Por aquel entonces, como ahora, desplegaban un juego dinámico, certero y repleto de goles. Los Toros, comandados por Emilio Butragueño, habían arrasado en la fase final, luego de eliminar al Monterrey y al Veracruz, pero la última aduana era el vigente campeón, Necaxa.

Frente a los Rayos, el gol de visitante (1-1 global) le otorgó el título al enemigo. De ser uno de los principales candidatos a descender, Celaya pasó a ocupar un papel relevante. Desde entonces, en la ciudad no se vivía con tal expectativa el paso de su club; la afición se quedó con la imagen de un equipo con esencia ofensiva, al que se le negó el éxito. Hoy, el recuerdo toma fuerza.