Una muestra de grandeza

El América eliminó al Cruz Azul de Paco Jémez en la Copa Mx; La Máquina jugó medio tiempo con uno menos por la expulsión del Chaco

Jugadores de América en festejo de gol
Jugadores de América en festejo de gol (Imago7)

Ciudad de México

Cruz Azul no fue un desastre como ante Lobos BUAP, pero lo cierto es que kilómetros de distancia de lo que hoy es América, un equipo práctico y solidificado por el paso de los años, con un estilo definido y casta de equipo "grande". Sí, ese adjetivo del que Jémez duda tener en este momento en su equipo.1-0, Las Águilas están en cuartos y La Máquina debe calificar sí o sí antes de que el fracaso devore otra vez sus entrañas.
Hoy era uno de esos días en los que el cruzazulismo necesitaba una noche perfecta. Pero no sucedió. De entrada Jémez sorprendió con su alineación, dándole cabida a elementos como Guillermo Allison, Gerardo Flores y Alejandro Faurlín en el once titular. Sí, todos ellos habituales en la Copa, pero para un duelo de estas características se esperaba que Paco saliera con lo mejor que tiene, es decir, con el equipo de la Liga. Parecía una rendición adelantada.
Pero al menos así el entrenador español se olvidó de algún planteamiento ultra ofensivo, como lo hizo en los dos partidos de Liga y que le salieron mal. Así Cruz Azul fue más cauto, cerró mejor los espacios. Al grado que en los primeros 20 minutos solo hubo una tibia llegada americanista en un disparo lejano de Ibarra que fue a las manos de Allison.
De La Máquina había muy poco adelante, en una mala salida de Uribe, Christian Giménez recuperó la pelota y sacó un derechazo que Marchesín detuvo con facilidad. 
A la media hora Cruz Azul generó una de las más peligrosas, otra vez Uribe Mateus perdió el balón en la salida, el Chaco retrasó a Gerardo Flores que colgó un centro al que llegó Edgar Méndez, ganándole la espalda a Paul Aguilar, pero para su mala fortuna su cabezazo se fue apenas arriba de la portería.
El equipo de Jémez se veía mejor en la cancha, al América le costaba mucho fabricar en el último tercio, parecía aferrado a encontrar los espacios con los que liquidó el juego en el Azul. Y justo cuando Cruz Azul parecía culminar un aceptable primer tiempo, vino una jugada polémica donde Chaco Giménez fue a pelear una pelota contra Paul Aguilar; el argentino se barrió aparatosamente, tocando el balón, pero también llevándose de lleno al defensa azulcrema, el árbitro Marto Antonio Ortiz no lo dudó y le mostró la roja. Con 10 se fue La Máquina al vestidor.
Para el complemento América tomó la iniciativa, Cruz Azul se ordenó atrás, dejando solo a Cauteruccio en punta. El conjunto de Miguel Herrera se olvidó de los trazos largos del primer tiempo y apostó por circular el balón, buscando abrir la defensa celeste. Las Águilas estaban ejecutando un ejercicio de paciencia, mientras que La Máquina ofrecía uno de resistencia.
Y la gran oportunidad del América se presentó al minuto 59 cuando en un centro al área, Allison y Velázquez rechazaron una pelota que le quedó a merced a Pablo Aguilar, que con la portería descubierta mandó su cabezazo por arriba de manera increíble.
El juego transcurría, América cada vez encontraba mayores espacios, en uno Renato Ibarra pintó de amarillo a Aldrete, quien para detenerlo lo bajó con falta. De esa jugada vino un centro al área que otra vez encontró la cabeza de Pablo Aguilar y ahora el guaraní no perdonó y puso el 1-0 al 67'.
Hasta aquí llegó la resistencia celeste. El Piojo Herrera metió a Edson Álvarez por Uribe Mateus y luego a Cecilio Domínguez por Diego Lainez. Abrían espacios y el técnico americanista quería matar en uno de esos el juego. Y en una jugada a balón parado otra vez Aguilar ganó por arriba, pero si cabezazo salió muy alto.
A Jémez no le quedó más que quemar el cartucho de Felipe Mora. El chileno ingresó por Faurlín y La Máquina se dispuso a atacar con dos centros delanteros. Y al 78' llegó la que esperaba Cruz Azul, jugada a balón parado en el que la pelota le llegó a Julián Velázquez, completamente solo en el área, pero el zaguero se apresuró y sacó un disparo ni potente ni colocado, un trámite para Marchesín.
En los últimos minutos Cruz Azul puso corazón y enjundia pero no le bastó. Si América en todos estos años se ha mantenido en la palestra de los contendientes es porque entiende a la perfección que su grandeza se pone a prueba en este tipo de partidos, algo que La Máquina ha olvidado casi por completo.