Tiempo de festejar

Tigres y América dirimen el título del Apertura 2016; los universitarios parten como favoritos, aunque deberán tener mucho cuidado con el empaque de las Águilas, que buscan el cierre perfecto de su Centenario

Tigres vs. América, por el título del Apertura 2016
Tigres vs. América, por el título del Apertura 2016 (Imago7 / Especial )

Ciudad de México

Punto final al Apertura 2016, Tigres y América definen esta tarde al campeón del torneo, 90 minutos, o quizá más, en una serie que está en al aire, con la incógnita de qué pasará con André-Pierre Gignac, luego que el delantero francés saliera lesionado en el duelo de ida. Como sea, si juega o no, el equipo de Ricardo Ferretti sale como favorito por estar en casa, mientras el de Ricardo Antonio La Volpe va con la idea de mostrar su jerarquía y estropear la Navidad de los felinos.

Juninho o Rubens Sambueza, uno de ellos levantará la copa, acto que simboliza la gloria deportiva, solo una cuadrilla será feliz, la otra quedará machacada. Los escenarios están puestos y los tienen bien claros; el juego del pasado jueves arrojó matices a solucionar en amabas escuadras.

LOS ESCENARIOS

De lado de Tigres, el equipo universitario deberá mejorar su volumen de juego, las conclusiones de la ida dejaron claro que el receso les cortó el ritmo futbolístico, no fue el mismo equipo de las instancias pasadas, con apenas aproximaciones al área de los azulcremas, el propio Tuca aceptó que el nivel de su escuadra estuvo por debajo de lo esperado, pero el empate los deja en una situación favorable, pues no tienen que ir a buscar una remontada, pero sí que tendrán que ser más agresivos y propositivos, buscar más tenencia de pelota y profundidad por las bandas.

El jueves, Javier Aquino y Jürgen Damm fueron bien neutralizados, igual que Ismael Sosa, jugadores por los que pasan las opciones de generar peligro y que tendrán que ser más revolucionarios; puede ser que Ferretti haga un ajuste en su equipo y le dé ingreso a Iván Estrada en la banda derecha para que Édgar Dueñas apoye a Guido Pizarro en la media de contención, careció de pelota Tigres en el Azteca y poco a poco el Conde fue superado por los volantes azulcrema.

Si Gignac no sale en la foto de inicio, todo indica que su sitio sería para su compatriota Andy Delort, sería el gran reto para el atacante que no ha terminado de acoplarse al cien; sin embargo, el hecho de que ayer se vio a Gignac salir del entrenamiento sin el collarín que lució en las últimas horas, hace que sus opciones de jugar sean mayúsculas.

Mientras, en América está todo con la calma necesaria, el equipo sabe que es el último jalón del año, la ocasión perfecta para cerrar de la mejor manera el año del Centenario; las Águilas son un equipo que en los últimos años se ha acostumbrado a ser protagonista de estas instancias, el 2016 fue un año peculiar en todos los sentidos, el de esta tarde será el partido 61 del club en lo que va del año, el cuadro azulcrema ha disputado incluso más encuentros que equipos como Barcelona o Real Madrid.

Tras el juego de ida, el equipo demostró que no hay cansancio, poco a poco fue mejorando en el desarrollo del partido, generó algunas llegadas, pero le faltó más constancia en la profundidad, y una dosis de atención para no cometer errores, pues el gol de los universitarios llegó precedido de una mala cesión de pelota, no fue una buena noche para el enlace entre líneas.

Al parecer, La Volpe también tocaría su once inicial; en el juego de ida apareció Daniel Guerrero en la media de contención junto a William da Silva, pero en el segundo tiempo le dio ingresó a Edson Álvarez y el rendimiento del equipo mejoró, por lo que el chico podría saltar de arranque para balancear tanto al medio campo como a la defensa. En ataque también podría haber movimientos, pues el peso de Michael Arroyo no fue el que se esperaba, sigue existiendo la idea de que el ecuatoriano funciona mejor como revulsivo, en caso de ser así, Darwin Quintero ejercería de titular.

HOMBRES CLAVE

Es sabido que tanto Tigresa como América poseen plantillas llenas en recursos que les permite a sus entrenadores reajustar sus sistemas según sus necesidades. Línea por línea hay jugadores en cada bando que cuentan con galones de sobra para este compromiso.

Por los universitarios se espera un paso al frente de Aquino, Damm y Sosa, que en defensa, Nahuel, Juninho y Ayala transmitan seguridad al equipo y Pizarro pueda tener el temple para hacer circular la pelota con mayor facilidad.

Ricardo Ferretti es un entrenador con oficio, deberá dar con la fórmula para que su equipo lleve la iniciativa del partido, dar con las variantes que rompan el juego americanista y que se imponga en las facetas del juego, su equipo no debe ser especulativo sino atrevido, la Final se lo demanda y está en él quitar el freno de mano al Ferrari.

En América, desde la retaguardia hay elementos como Muñoz, Goltz y Aguilar que ya han saboreado la gloria deportiva, la defensa azulcrema desde la llegada de La Volpe ha recuperado la solvencia y se han hecho confiables, además de que Samudio le ha dado un plus al equipo también en ataque, esta tarde deberán tener los nervios a tope y la máxima tensión, neutralizar el ataque de Tigres es su gran misión.

William pasa por un gran momento, comanda en la sala de máquinas y se espera que sea el barómetro del equipo. Sambueza no llega en el mejor tono, del capitán azulcrema hay que esperar que sea la tarde en la que desequilibre como en antaño. Ibarra fue de los más punzantes en la ida, deberá mantener el tono. Oribe falló un penal, tiene las condiciones para ser un hombre de peso en el juego de hoy, estos retos son los que lo motivan.

Ricardo La Volpe, el estratega de las Águilas rescató el semestre, le dio un nuevo orden al equipo y su idea se ha ido asentando, tiene claro lo que debe modificar y los caminos para llevar al cuadro americanista al cierre perfecto del Centenario, si lo hace quedará enmarcado en la historia del club. La última vez que jugó una Final en Monterrey salió con el título en sus manos.

Anoche, en las concentraciones de Tigres y Monterrey hubo cena, brindis y la conjura por romperse el alma en el juego de esta tarde. Solo uno tendrá una Feliz Navidad. Que ruede el balón.