Jalisco, el foco rojo del futbol mexicano

La violencia en los estadios tapatíos ha ido en aumento en los últimos años sin que clubes y autoridades hayan podido controlar este fenómeno

FMF condena actos de violencia en el Estadio Jalisco
En marzo del presente año, elementos de seguridad del Estadio Jalisco fueron atacados por barristas de Chivas (Mexsport)

Ciudad de México

El Atlas vs. Chivas se vio 'manchada' por algunos aficionados de Atlas que ingresaron al campo para tratar de agredir a los elementos rojinegros, ante la policía de Jalisco interivino.

El partido fue detenido de manera momentánea en el minuto 57 y se reanudó 17 minutos después. Este episodio no es el primer brote de violencia en este inmueble aquí un recuento.  

Como este, durante los últimos dos años, son varios los acontecimientos que han empañado a los equipos representativos de la 'Perla de occidente' y sobre todo a algún sector de su afición; aquí te dejamos los últimos ejemplos que ponen a Jalisco como un foco rojo para las familias y equipos que asisten a los partidos que sus estadios alberga.

"Chi-vas a descender"

Tras una manta que metieron algunos aficionados atlistas al Estadio Omnilife en un partido de Copa MX entre Chivas y Tijuana, se desató una trifulca que dejó varios heridos y detenidos.

El incidente comenzó con los ya citados rojinegros, quienes ingresaron con un manta que decía "Chi-vas a descender". Acto seguido, aficionados del Rebaño se dieron cuenta e intentaron golpear a los fans de los Zorros. El saldo: los portadores de la manta fueron detenidos algunos días por la policía de Guadalajara.

Linchan a policías en el Jalisco

En marzo del presente año se jugó una edición más del clásico tapatío en el Estadio Jalisco, Chivas y Atlas protagonizaron un duelo que, lejos de llevarse los reflectores en el campo de batalla, éstos se enfocaron en las tribunas del inmueble cuando al menos nueve elementos policiacos resultaron heridos producto de una emboscada por parte de aficionados del 'Rebaño Sagrado'.

La pésima organización del Estadio Jalisco, combinada con la falta de elementos policiacos para resguardar a los cerca de ocho mil aficionados visitantes, derivó en una riña donde los pocos efectivos de seguridad fueron pisoteados, golpeados y arrojados desde las gradas del coloso causándoles severas lesiones.

Violencia tras un Chivas vs León

En febrero del 2013, aficionados de Chivas y León se vieron envueltos en una gresca luego de un duelo disputado por ambas escuadras en el estadio Omnilife.

La afición leonesa respondió con golpes a las provocaciones de la parcialidad rojiblanca, toda vez que éstos últimos apedrearan los camiones que transportaron a los visitantes desde Guanajuato; algunas personas reportaron por redes sociales que incluso se habían escuchado detonaciones por arma de fuego.

En aquella ocasión varios rijosos lograron escapar debido a la tardía reacción de los elementos policiacos en Guadalajara.

"Los súper machos de siempre"

En julio del año pasado, el futbol en Jalisco volvió a ser protagonista de actos violentos cuando León visitó la cancha del Estadio Jalisco para disputar un encuentro de liga; los 'Panzas Verdes' se llevaron los tres puntos y hasta ahí todo parecía un juego más.

Sin embargo, algunos aficionados rojinegros no soportaron la derrota y desquitaron su frustración con el autobús encargado de transportar a los jugadores visitantes.

Matías Britos, entonces jugador de la 'Fiera', denunció el acto vandálico en su cuenta de Twitter: "Los súper machos de siempre nos rompieron un vidrio de una pedrada... Lo aguantó la cortina... Gracias a dios nadie se lastimó. Arriba León".

Ataque masivo al Puebla

En septiembre de 2012, los camiones encargados de transportar a los equipos juveniles Sub-17, Sub-20 y aficionados del Puebla, fueron agredidos por "aficionados" de Chivas cuando regresaban a la Angelópolis después de disputar sus respectivos encuentros ante el cuadro tapatío.

Los autobuses fueron despedidos con pedradas, lesionado de gravedad a un seguidor poblano que tuvo que permanecer en Zapopan para ser atendido en un hospital de la Cruz Verde.

En otro autobús, de una porra familiar, paramédicos atendieron a un joven debido a los fragmentos de cristal que se incrustaron en uno de sus ojos producto de las pedradas que recibió el convoy