Tuzos y Rayados, de poder a poder

Cuatro veces son las que Monterrey y Pachuca se han enfrentado en la Fiesta Grande con un balance equilibrado previo a su primera Final en la Liga MX

Monterrey y Pachuca se medirán en la Final del Clausura 2016
Monterrey y Pachuca se medirán en la Final del Clausura 2016 (Mexsport)

Ciudad de México

Monterrey y Pachuca consolidaron su buena campaña al meterse a la final del Clausura 2016 como primer y segundo lugar de la tabla general, respectivamente. Pactando un duelo inédito que no los exime de varios choques en Liguilla a lo largo de su estancia en el máximo circuito, y donde la estadística no muestra a un claro dominador aunque sí un último antecedente a favor de los norteños.

En general, son 48 choques los que estas dos escuadras han disputado en Primera División, con un amplio margen de victorias para los de la Sultana del Norte, quienes se han quedado con 21 éxitos por 13 del Pachuca; su última confrontación fue en la jornada cuatro del actual curso, donde Diego Alonso le ganó la partida a Mohamed con un contundente 3-1 en el Estadio Hidalgo.

Ya en palabras mayores, han sido cuatro veces las que estos clubes han coincidido en el sendero que conduce a la Final, curiosamente, siempre con Monterrey arriba en la clasificación general. El balance, dos triunfos por bando.

El Verano 2000 marcó la primera batalla entre Tuzos y Rayados en la Liguilla, todas ellas siempre en la misma etapa: Cuartos de Final. En aquella ocasión, bajo el mando de Javier Aguirre, los de Hidalgo destrozaron al rival con un categórico 6-2 en el global, siendo el duelo de ida en el Huracán (4-0) decisivo en la serie.

Cuatro años después y un par de finales ganadas ante el otro equipo regio, Tigres, Pachuca volvió a toparse cara a cara con La Pandilla, que en esta ocasión llegaba con Miguel Herrera como su entrenador; la historia dio un giro distinto cuando Romano y sus pupilos cayeron 3-2 en el global.

El año 2010 se volvieron a encarar en dos ocasiones, Bicentenario 2010 y Apertura 2010, Víctor Manuel Vucetich ya dirigía los hilos en el banquillo rayado, pero tuvo que sufrir la amargura de la derrota ante los Tuzos de Guillermo Rivarola para cobrar factura un torneo después, dejando al Pachuca de Pablo Marini tendido gracias a su mejor posición en la tabla, ya que en aquella ocasión el global fue de 3-3 suficiente para acceder con el reglamento en la mano a la siguiente fase.

Ahora todo esto forma parte de una estadística que por primera vez se inclinará a favor de un equipo, y qué mejor instancia que en la Final por el campeonato, donde Monterrey volverá a tener el lujo de cerrar en casa y Pachuca buscará tomar ventaja desde el Hidalgo. Un golpe que, como en el año 2000, sea difícil de revertir.

Sin goles de visitante como criterio de desempate, la mesa esta puesta para disfrutar de una final inédita con sensación de deja vu.