Tecos y Leones Negros se guardan los goles para el sábado

El primer capítulo de la final por el ascenso dejó un empate sin goles.


Así se vivió la final de ida por el Ascenso
Todo se definirá el próximo sábado en el estadio Jalisco. (Mexsport)

Guadalajara

La moneda está en el aire. Ni Estudiantes ni Leones Negros quisieron hacerse daño. Más fiesta en las tribunas que futbol. El primer capítulo de la final por el ascenso dejó un empate sin goles. Todo se define el próximo sábado en el Jalisco. Los zapopanos sumaron su séptimo empate de manera consecutiva, cuarto sin anotaciones.

El inicio fue trepidante.  Dinámico. Ambos cuadros brindaron minutos que ilusionaron a la gente. El esférico se trasladaba de un terreno a otro rápidamente. Tecos tenía clara su postura de ofender con tres hombres al frente; Leones trató de pararse bien en la cancha sin brindar ningún espacio.

Jesús Vázquez fue el primero en imprimir emoción con un zurdazo que rechazó el arquero zapopano Carlos Velázquez; instantes más tarde, Juan Ezequiel Cuevas probó de media distancia con suma peligrosidad al arco del Gansito Hernández.

La dinámica que se vio en los primeros instantes se fue desvaneciendo. Conforme transcurrían las manecillas del reloj cada equipo priorizaba el orden defensivo que la transformación ofensiva.  

Sin tener el control del partido ni ser dominador, UdeG se veía más cómodo en la cancha; Jesús Palacios y José Castillejos daban equilibrio a un medio campo melenudo que ganaba de todas a todas a su rival.

Leones pisaba más campo zapopano. El cuadro de Pako Ayestarán carecía de control de balón y en el ataque Taufic Guarch y Gustavo Ramírez no gravitaban. Para el complemento el estratega zapopano trató de emparejar el trámite al darle ingreso a Marco Bueno y Juan Neira.

El duelo nunca se abrió. Cayó por completo. Los espacios desaparecieron. Los futbolistas se enfrascaron en el choque. Las imprecisiones, los balonazos y los fouls caracterizaron la segunda mitad.

Ninguna escuadra arriesgaba. Los dos especulaban y esperaban el error rival. Tanto Ayestarán como Poncho Sosa firmaron el empate con modificaciones hombre por hombre. El partido se ensució. La cancha mojada no sólo trajo más imprecisiones, sino los roces, resbalones, contactos y conatos de bronca entre ambas escuadras.

Los visitantes generaron la única del complemento mediante la táctica fija. Tras un servicio de esquina desde la derecha, el esférico quedó muerto dentro del área y justo allí el Quesos González sacó un derechazo cruzado a las manos de Velázquez.

La fiesta, el ambiente y el color estaba en las tribunas; dentro de ella se brindaba un duelo para el bostezo. Ya cuando agonizaba el partido Tecos tuvo la más clara en una descolgaba que Marco Bueno culminó con un derechazo potente que fue rechazado por el Gansito Hernández.