Tapatíos vieron la final de la Copa MX en la Glorieta Minerva

Alrededor de 2 mil aficionados se dieron cita en una pantalla gigante que se instaló a un costado de Avenida Vallarta.


Alrededor de 2 mil aficionados vieron la final de la Copa MX en la Glorieta Minerva.
Alrededor de 2 mil aficionados vieron la final de la Copa MX en la Glorieta Minerva. (Rigoberto Juárez )

Guadalajara

Del cielo al infierno. Unos 2 mil aficionados de Chivas experimentaron adrenalina pura la noche de este martes en la Glorieta Minerva, al observar la final de la Copa MX que terminó en manos del Puebla con marcador de 4-2.

Cerca de las 20:00 horas, la Minerva fue cerrada parcialmente para que los seguidores rojiblancos disfrutaran del duelo a través de la pantalla gigante que se instaló a un costado de Avenida Vallarta.

Las porras no tardaron en aparecer. Desde la ceremonia previa la gente del Rebaño auguraba la obtención de la Copa MX. Pero muy pronto el ánimo decayó. Los goles de Facundo Erpen y Luis Gabriel Rey no sólo mandaron a la lona al cuadro dirigido por José Manuel de la Torre, sino también a los cientos de seguidores quienes ya preparaban la fiesta.

Durante el descanso, el sonido local animaba y se escuchaba el "Chivas, Chivas, Chivas". Conforme avanzó el segundo tiempo más camisetas rojiblancas pintaban la Glorieta y las ilusiones se acrecentaron con el ingreso de Marco Fabián al campo.

La locura se hizo presente entre los aficionados tapatíos con el doblete de Aldo de Nigris que igualó el encuentro. "Dale, dale, dale Rebaño, dale, dale, dale Rebaño, dale, Rebaño", se escuchó en la Glorieta.

Parecía que sería una noche inolvidable. Una noche de remontada. Pero el Chavo Matías Alustiza volvió a ser el verdugo de Chivas como hace unos años lo fue en Copa Libertadores. Los dos goles del argentino silenciaron por completo a los 2 mil aficionados.

Cuando varios ya comenzaban a tomar camino a casa, Chivas tuvo la oportunidad de acortar, pero Aldo de Nigris pasó de ser héroe a Villano al errar. La falla terminó por sepultar las esperanzas de los rojiblancos, quienes confían en encontrar revancha el próximo domingo en el Clásico Nacional.

Al final, a pesar de la frustración, se reportó saldo blanco.