Round Robin, la posibilidad para agilizar el Ascenso MX

El formato, propuesto y refutado en 2011 para hacer "más interesante la Liga MX", suena ad hoc en una división que vive un torneo redundante

Atlante sigue en el Ascenso MX
Atlante sigue en el Ascenso MX (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El Ascenso MX ya tiene a sus semifinalistas, pero no será hasta la Final para la posibilidad del boleto a Primera que los reflectores se posicionarán en una división que tiene dificultades para consolidar sus plazas y generar interés.

Atlante, el caso más reciente de pérdida de la categoría, ya lo vivió en la Liga MX. Migró en el Apertura 2007 a Cancún y se coronó ese mismo torneo ante Pumas; sin embargo, a partir de ese certamen, gestó su caída al Hades en 2014: pobres entradas en el Andrés Quintana Roo, pobre espectáculo e iguales resultados.

Ya en el Ascenso MX, aunque comenzaron con una racha de victorias consecutivas en el presente certamen, los Potros se quedaron fuera de las finales con sus trece puntos en 13 Jornadas, trece partidos que solo garantizan la 'posibilidad de pelear la posibilidad de regresar a la vitrina principal del futbol mexicano.

Atlético San Luis vs. Correcaminos UAT y Dorados vs. Necaxa ya tiene esa 'posibilidad'. Ocho partidos a sortear (en el caso de San Luis serán seis por su pase directo a 'semis' tras culminar líder) si se toma en cuenta la Final por el ascenso, donde los Rayos se ganaron la posibilidad de jugarla tras ser campeón en el Apertura 2014.

"Un minitorneo, de ida y vuelta, da una posibilidad a los que entran a la Liguilla, genera un ambiente diferente a lo que estamos acostumbrados (de muerte súbita)", dijo Decio de María, actual presidente de la Liga MX, sobre aquella propuesta exprés del Round Robin, que se trató de implementar en el Apertura 2011, y que se cayó en menos de un mes (de mayo a junio de ese año).

¿En qué consiste el Round Robin?

En aquella ocasión, la propuesta (para la Liguilla) consistió en que los ocho mejores equipos del certamen se ubicarían en dos grupos, donde el líder general iría al sector A, el segundo al B y así sucesivamente.

Posteriormente, cada pelotón jugaría entre ellos a ida y vuelta, y los dos cuadros de cada grupo con más puntos disputarían la Final.

"Como todo cambio, hay que primero vivirlo", apuntó en mayo de 2011 De María sobre el formato, que bien se podría acuñar en un torneo de 14 equipos que, semestre a semestre, pelean la redundante 'posibilidad de la posibilidad' de morar en la liga máxima.