Calvario y alegría en el debut del Pony en el Tres de Marzo

Rodrigo Ruiz debutó como local en su faceta de entrenador ante el cuadro llamado Buscando un campeón.


Rodrigo Ruiz regresó al Tres de Marzo como técnico de Tecos de la Tercera División.
Rodrigo Ruiz regresó al Tres de Marzo como técnico de Tecos de la Tercera División. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Hace tres años lloraba por perder la categoría en este mismo escenario. Hoy, la vida le dio revancha a Rodrigo Ruiz, quien regresó al Estadio Tres de Marzo como técnico de Tecos de la Tercera División.

El histórico y carísmatico Pony dejó los zapatos de futbol y el short en casa. Vestido de jeans, playera tipo polo y gorra de los zapopanos debutó como local en su faceta de entrenador ante el cuadro llamado Buscando un campeón.

Esa tranquilidad que mostraba al enviar centros en el carril derecho ha quedado en el baúl de los recuerdos. Ahora como entrenador de un equipo profesional Ruiz de Barbieri sufre cada segundo.

Ya no es el Pony de pocas palabras. El que con un sólo gesto le decía a Borgetti dónde mandaría el balón. Hoy falta voz para dar más indicaciones a sus muchacos. Camina pasivo de un lado a otro en su área técnica, cual león enjaulado.

Muy pronto su rival se adelanta en el marcador y el nerviosismo se apodera de él. Su equipo se asienta mejor en la cancha y pasada la media hora de juego consigue su recompensa con el empate. Pony sólo aplaude. Los nervios siguen dominándolo.

El chileno no manda cambios para el complemento. Ni siquiera lleva a la banca a Juan Pablo Leaño, hijo y nieto de los dueños del equipo. El cuadro rival nuevamente mueve los cartones y el estratega zapopano no entiende lo que pasa.

Pero su equipo es una aplanadora en los restantes minutos. No sólo igualan los cartones, sino que logran darle la vuelta al marcador y golear 4-2. Silba el árbitro y el Pony por fin sonríe. Choca la mano con el Doctor Sánchez Samaniego y felicita a sus muchachos. Ya liberado de toda la presión, el estratega zapopano abandona la cancha entre los gritos de "Pony, Pony, Pony".

HASTA LE DOLIÓ CABEZA

Tras conseguir su segundo triunfo como entrenador de Tecos, Rodrigo Ruiz reconoció el calvario que provoca estar en la banca.

"Sí, claro, se sufre más (como entrenador que como jugador), es indudable, no hay comparación. Tienes que estar atento a todos los detalles que están pasando en el partido , y sobre todo cuando tienes errores puntuales da más coraje, se desespera más y el dolor de cabeza se hace presente, pero en la medida que ellos se equivoquen menos yo voy a sufrir menos.

"Quizá como jugador no se nota mucho (los nervios), con el ruido de la gente no da la posibilidad, pero ahora las miradas están enfocadas en uno, en los gestos y es más notorio. Me dan ganas de entrar, sobre todo cuando la jugada iba por la banda y mandábamos el centro mal (risas)", expresó.

Ese duelo ante Buscando un campeón fue doblemente especial para el Pony, pues además de debutar como técnico en casa, el futbol profesional volvió al Estadio Tres de Marzo.

"Obviamente fue especial por la afición de Tecos, por los directivos, por todos los que tuvimos la posibilidad de vestir esta camiseta nos gustaría que se estuviera en otra instancia, un viernes por la noche y con gente".