El gestor de la resurrección

Ricardo Peláez cumplió cuatro años como presidente deportivo de América, en su gestión, el cuadro azulcrema ha recuperado el protagonismo y lo ha hecho el equipo más ganador del futbol mexicano 

Ricardo Peláez, Presidente deportivo de América
Ricardo Peláez, Presidente deportivo de América (Iván López)

Ciudad de México

Ricardo Peláez llegó a la presidencia deportiva de América cuando el equipo vivía tiempos convulsos, la gestión directiva y la deportiva no era la mejor, eran días en las que el americanismo sentía vergüenza y no orgullo. Así que el dueño del equipo hizo una jugada maestra, reorganizó el equipo a nivel directivo y le entregó la responsabilidad a personas que supieran del negocio.

El nuevo organigrama contempló también a Yon de Luisa y a José Romano, un trío de directivos que tuvo claro cómo debían proceder para revivir el americanismo, que el equipo recuperara su grandeza y el sitio que merece. Peláez Linares fue el encargado de la confección deportiva, en sus hombros iba a recaer la reestructura de un plantel que fuera competitivo y que agradara a la tribuna.

Ricardo conoce el oficio, fue futbolista y sabe los secretos de la profesión, además de que ya tenía los conocimientos directivos por su paso en selección nacional. Así que en su cabeza gestó el modelo deportivo que creía adecuado, priorizó las formas y los modos, quería un estilo ofensivo que buscara el arco rival.

Su primer entrenador fue Miguel Herrera, una apuesta que fue cuestionada, pero con el paso de los partidos y de los años terminó por comprobar que la decisión del presidente deportivo había sido la correcta. América pasó a ser un equipo reconocible, con una idea y estructura en la cancha y con nuevos valores fomentados desde la directiva. El jugador tenía que saber dónde estaba parado y la exigencia que demanda el escudo azulcrema.

Las Águilas calificaron a la Liguilla desde el primer torneo del Piojo, llegaron hasta las semifinales del Clausura 2012. De inmediato la tribuna comprendió que tiempos mejores estaban por venir, porque había un proyecto bien estructurado.

Fue en el Clausura 2013, cuando Peláez pudo alcanzar la gloria deportiva junto con el cuerpo técnico y la plantilla. Una Final dramática en la que se impusieron a Cruz Azul en serie de penales. Una jornada que sacó el orgullo americanista que supo reponerse a la adversidad.

Con Miguel Herrera seguirían los buenos resultados, el Piojo estuvo cerca de lograr el bicampeonato, pero en el Apertura 2013, Miguel y el propio Peláez fueron llamados por la FMF para rescatar el barco de la selección mexicana, cumplieron y entregaron el boleto al Mundial de Brasil 2014. Incluso Peláez dejó su cargo por unos meses para estar a nivel directivo con el equipo mexicano que disputó la justa mundialista, pero Ricardo ya había puesto sus ojos en Antonio Mohamed.

El Turco fue el segundo entrenador de Peláez, el primer torneo de Mohamed, si bien no fue malo, estuvo lejos de los resultados a los que se había acostumbrado la afición. Pero con el regreso de Peláez las aguas volvieron a su cauce. América fue el mejor equipo del Apertura 2014, se metió a la Liguilla como líder general y fue avanzando con autoridad en la fiesta grande. En la Final venció a Tigres de manera contundente y así alcanzó su título número 12, el que lo pone como el equipo más ganador del futbol mexicano.

Con la salida de Mohamed, Peláez apostó por Gustavo Matosas, una relación que apenas duró unos meses, pero que ese tiempo alcanzó para llevar el título de la Concachampions a las vitrinas del equipo y el pase al Mundial de Clubes que América estará jugando en Japón dentro de un mes.

En mayo, cuando se anunció la salida de Matosas, Peláez anunció a Ignacio Ambriz como su nuevo entrenador, de nuevo aparecieron las dudas y los cuestionamientos. Si bien América, por ahora, atraviesa una etapa de irregularidad, el equipo ha logrado el pase a los cuartos de final de la Concachampions, ya está calificado a la Liguilla y en el horizonte a corto plazo se asoma el Mundial de Clubes en el que se ha dicho tienen el objetivo de trascender.

Así, América ha vivido cuatro años de éxito deportivo, con dos títulos de Liga, un subcampeonato, un campeonato de Concachampions y un título sub 17. Todos ellos ganados en la gestión de Ricardo Peláez como presidente deportivo, un directivo que junto con Pepe Romano en la presidencia operativa lograron la resurrección del americanismo.