Los auténticos niños de oro

Los juegos de la infancia sí se pueden convertir en el camino de toda una vida. Estos menores nos han demostrado que la edad no es una limitante

Pelé,  Nadia Comaneci y Boris Becker
Pelé, Nadia Comaneci y Boris Becker (Especial )

Ciudad de México

Una figura consagrada no es sinónimo de madurez, y estas cuatro personalidades tiene talento innato y lo mostraron desde temprana edad. 

JUGANDO A SER CAMPEÓN

Edson Arantes do Nascimento 'Pelé' conoció el éxito máximo del futbol siendo un niño. La estrella del Santos levantó el mítico Jules Rimet en 1958. Dos goles en la Final contra Suecia encumbraron a uno de los mejores jugadores de la historia.

Las lágrimas de un 'Pelé' en hombros es el retrato perfecto de un niño viviendo su sueño, quizá, aún sin saber que ése sería su sendero.

"Todos los niños del mundo que juegan al futbol quieren ser Pelé. Por lo tanto, tengo la gran responsabilidad de mostrarles no solo cómo ser un futbolista, sino un hombre", señaló Edson ya en su etapa como embajador de la UNICEF.


TAN FÁCIL COMO UN JUEGO DE NIÑOS

Disciplina, constancia, talento y gusto por tu trabajo. ¿Dónde encontrar cualidades casi en peligro de extinción? Es decir, en busca de la perfección.

Montreal 1976, Juegos Olímpicos, el máximo escenario del deporte mundial, un infante. Nadia Comaneci, con apenas 14 años de residencia en el mundo, se convirtió en el retrato de la excelencia sin disolver.

Las barras asimétricas, su herramienta, la rutina, su mantra; una calificación de 10 que evidenció la poca fe de quienes, precisamente, buscan la perfección. El 10, en las pantallas, no fue un 10 sino un '1.00', irónicamente la puntuación más baja. "El trabajo duro lo hace más fácil, ese es mi secreto".


LA CALENTURA LE LLEGÓ EN LA NIÑEZ

Histórico y único mexicano que ha ganado una medalla de oro en natación en unos Juegos Olímpicos. Era 1968 y Felipe 'Tibio' Muñoz Kapamas, a los 17 años, calentó la alberca en los 200 metros pecho. Era, en aquel entonces, la tercera presea áurea olímpica en la historia de México.


EL DEPORTE BLANCO ES PARA NIÑOS

El alemán Boris Becker, con la edad de ‘Pelé’ cuando se consagró en un Mundial, 17 años, conquistó la catedral del tenis. El All England se rindió a un niño, ni siquiera preclasificado, cuando venció a Kevin Curren en tres horas y 18 minutos. Siete de julio de 1985, campeón en Wimbledon.