De la historia al olvido

De ser el equipo más dominante de los años 90 en el futbol mexicano, con tres títulos de Liga, ahora Necaxa batalla por regresar a la Primera División

Necaxa conquistó su primer título de Liga en 1995, al vencer a Cruz Azul en el estadio Azteca
Necaxa conquistó su primer título de Liga en 1995, al vencer a Cruz Azul en el estadio Azteca (Mexsport)

Ciudad de México

Equipo grande desde los Once Hermanos, nombrado el primer Campeonísimo de México y que en sus filas debutó a un joven llamado Horacio Casarín. Equipo que sufrió desapariciones, un cambio de nombre e identidad, y que vivió una última gloriosa época en la década de los noventa, donde fueron mejor conocidos como los Rayos del Necaxa.

Alberto García Aspe los describe así:

"Llegamos a ese punto formando un equipo que parecía una familia. Una gran unión entre directiva, cuerpo técnico y jugadores en todos los sentidos".

Este Necaxa consiguió tres títulos bajo la presidencia de Enrique Borja, quien le dio una nueva isonomía a un equipo que empezó a resurgir de las cenizas y quedó como superlíder en 1993.

"El arquitecto de este Necaxa ganador empezó con Aníbal Ruiz, el técnico uruguayo, reclutando jugadores con personalidad, con carácter y determinación.

Después vino Roberto Saporiti que lo hizo jugar muy bien. El equipo fue superlíder y consiguió muchos méritos deportivos sin conseguir el título", destacó también el ex delantero y goleador histórico del club con 138 tantos, Ricardo Peláez.

Cuando en el 93 el Necaxa es eliminado por su hermano mayor el América, Saporiti es destituido y en su lugar llega un técnico al que el club le había abierto las puertas como jugador y ahora le daba el voto de confianza como timonel de la temporada 1994- 95: Manuel Lapuente

Tras 56 años de sequía, el Necaxa se alzó con el título al vencer a Cruz Azul 3-1en el Azteca. Además consiguió volver a ser Campeonísimo, tras ser campeón de Copa, de Liga, de Concacaf y Campeón de Campeones.

Para el siguiente año, la misma escuadra repitió el título ante el Atlético Celaya, el último otorgado en un torneo largo. Sobre dicho cambio Manuel Lapuente comenta:

"Se hicieron los torneos cortos para quitarle el tricampeonato al Necaxa. Llegamos a la final de Invierno 1996, pero perdimos porque era un sabotaje al jugador, después de temporada larga a cortos uno no puede forzar tanto y la verdad no nos alcanzó. Mi equipo no estaba para la competencia alta, no es lo mismo 17 juegos a 34".

Ya después sin Manuel Lapuente al frente del equipo, los Rayos consiguieron un título más en el Invierno 1998 y cerraron la década con una buena participación en el Mundial de Clubes del 2000.

En 2003, bajo el mandato de Justino Compeán y con el pretexto de buscarle mayor identidad y mayor cantidad de aficionados al club, los Rayos cambian su sede del DF a Aguascalientes.

Para varios ex jugadores, con este acto comienza el declive del equipo que termina por descender en 2009.

Nacho Ambriz señaló que "sacarlo del DF, llevarlo a Aguascalientes es cuando se pierde mucha identidad y se pierde mucha gente joven que le iba al equipo. La gente responsable en su momento quizá no entendió lo que significaba el equipo, que era un equipo de mucha tradición, un equipo que a través del trabajo y la humildad logró cosas importantes".

En junio próximo se cumplirán 20 años del quinto título en Primera División del Necaxa, un mes antes podría estar firmando su regreso.

"A mí realmente en los momentos en que se menciona Necaxa, me da nostalgia, me da tristeza, porque efectivamente es uno de los clubes de muchísimo renombre, de gran prosapia y es muy triste verlos pasar penurias y estar pasando por el ascender.

Yo sé que es muy difícil subir un equipo, pero el Necaxa ya debería estar en Primera División", concluye Manuel Lapuente.