Con, o sin mallas, la incultura en México invade las canchas

En 2011 se retiraron las mallas de seguridad en los estadios del futbol mexicano para evitar tragedias en masa, hoy se lidia con otro fenómeno, la malintencionada invasión de cancha.

Aficionado que saltó al campo durante el partido entre Pachuca y América
Aficionado que saltó al campo durante el partido entre Pachuca y América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Se dio mucho de qué hablar luego del incidente en el Estadio Territorio Santos Modelo, en el que un seudo-aficionado, invadió el terreno de juego, y se abalanzó directamente sobre el árbitro central Fernando Guerrero, durante el duelo de la última fecha de temporada regular, entre Santos y Puebla.

Lamentablemente para el futbol mexicano, estos riesgosos incidentes no es un tema nuevo, e incluso, cuando existían las llamadas mallas ciclónicas que dividían las tribunas de la cancha, se suscitaron diversos y obscuros episodios de esta índole, dejando claro, que con, o sin rejas, estas personas que contaminan el futbol nacional, siguen apareciendo.

Es un hecho que este tipo de comportamiento forma parte de un problema de cultura y conciencia social, que solo podrá ser contrarrestado con educación, ya que esta, es el antídoto de la ignorancia, pero mientras esto no suceda, se tomarán medidas para erradicar la violencia en el balompié nacional.

Por ejemplo, en el 2011, Decio de Maria, actual Presidente de la Liga MX, daba a conocer un plan de seguridad para todos los estadios con futbol de Primera División, que consistía en retirar el mencionado enrejado divisor, con la finalidad de desalojar las tribunas hacia la cancha rápidamente, para evitar alguna tragedia, con lo que para el inicio del Clausura 2012, ya habían sido retiradas.

ESTADIOS SIN REJAS, Y UNA OPORTUNIDAD DE PRIMER MUNDO

Dicha medida se implementó a consecuencia de aquella balacera a las afueras del estadio de Santos Laguna, en la que cientos de aficionados bajaron a la cancha para resguardarse, este hecho, ocurrió en un duelo de los "Laguneros" contra Morelia, en la fecha 6 del Apertura 2011, y sirvió de inspiración para que la FMF, junto con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, decidieran quitar las rejas.

Más allá de los beneficios, también se visualizaban consecuencias, tales como los objetos que se arrojan a la cancha, la invasión a la misma en caso de riña, tal como sucedió en la semifinal de vuelta del Clausura 2011, entre Monarcas y Cruz Azul, que después de un marcador de 3-0, y 3-2 el global, un espontaneo entró a la cancha y detonó una bronca entre "cementeros" y "morelenses".

En aquella obscura página, "Chaco" Giménez, Jesús Corona, quien fue el autor de un terrible cabezazo al preparador físico de Morelia, e Isaac Romo, fueron expulsados por el silbante Francisco Chacón, una campal provocada por un sujeto, al que solo le costó 30 pesos salir de prisión.

Precisamente inmuebles como el Territorio Santos Modelo, tienen menos de 5 metros entre la primera butaca, y el césped, con lo que dicha medida preventiva, resultó tener doble filo.

EN EL TSM, EL SHOW DEBE CONTINUAR

Recientemente, en el último duelo de la fase regular del Clausura 2015 entre Santos y Puebla, un aficionado de la comarca mostró su inconformidad, al ingresar a la cancha e intentar agredir al silbante Fernando Guerrero.

Afortunadamente para el árbitro, el sujeto no sacó ningún tipo de arma, la seguridad logró capturarlo, y remitirlo a la cárcel de Torreón, en donde el Ministerio Publico catalogó su acto como "no grave", por lo que salió bajo fianza.

Luego del incidente, circuló la versión de un posible veto al TSM, pero finalmente, solo hubo una sanción de 136 mil 560 pesos, una suma que no se compara si aquello hubiera terminado en una tragedia.

GARANTIAS DE SEGURIDAD,¿PARA QUIÉN?

Debido a lo anterior, las garantías de seguridad en un estadio de futbol, son prácticamente nulas, o al menos ese es el mensaje que trasmite la FMF.

Pero este no es un fenómeno nuevo, ya que este tipo de eventualidades se han dado en nuestro futbol, incluso cuando había mallas divisoras. Simplemente recordar, el incidente entre América y Sao Caetano en la Copa Libertadores del 2004, en donde aún existían las rejas.

Es por esto que más allá de los planes de protección civil que se pongan en marcha, para erradicar todo tipo de acto violento en un estadio, si la cultura del aficionado no cambia, difícilmente se dejaran de ver los llamados "espontáneos".