Matosas, un paso atrás del Piojo y del Turco

El América de Gustavo Matosas tiene una victoria menos de las que a estas alturas registraban los equipos de Herrera y Mohamed, que a la postre fueron campeones


Gustavo Matosas, técnico del América, con una expresión de preocupación
Gustavo Matosas, técnico del América, con una expresión de preocupación (Mexsport)

Ciudad de México

Las expectativas que levantó América al inicio del torneo no terminan por satisfacerse. Al equipo campeón se le reforzó en cada línea para que fuera un claro aspirante a pelear por la repetición de su corona. Las Águilas son una de las mejores plantillas que hay en el futbol mexicano, jugadores calados y a los que se les puede discutir poco.

Encima, se contrató a un entrenador que era codiciado en varios frentes, el entorno mediático y el de los aficionados veían al proyecto azulcrema como el más serio candidato para instalarse en la Final del torneo en curso.

Ha llegado el ecuador del Clausura 2015, es cierto que América pelea por ser protagonista, está instalado en el tercer lugar de la clasificación, por detrás de Veracruz y Tijuana. Pero la sensación que ha dejado el equipo de Gustavo Matosas, es que el equipo no termina por llegar al tono futbolístico que pretende el entrenador y que espera ver el aficionado.

"Hay un poco de ansiedad para convertir el gol y la coordinación ofensiva sobre el último pase”

Matosas vino al América para hacerlo bicampeón, ese es el objetivo. Sí, las Águilas son una escuadra con intenciones definidas, pero éstas no han cuajado del todo; el cuadro azulcrema ha dejado puntos en el camino que no estaban en el presupuesto perderlos, sobre todo con equipos que en el papel poseen menos pedigrí que los americanistas, pero que en el trámite del juego tuvieron un plan que ejecutaron de mejor manera para salir con puntos del estadio Azteca.

En la Jornada 3, Puebla se llevó un punto y en la reciente fecha 8, UdeG salió con el botín completo del coloso de Santa Úrsula. En ambos juegos, a América le faltó ser contundente, tener serenidad a la hora de patear a gol; además, el i n de semana, las Águilas también mostraron una versión de juego en la que se abusó del pase en lugar de buscar el remate de forma más directa.

El proceso de Matosas avanza, pero le faltan detalles para transitar por el camino deseado, al cuadro americanista le ha faltado la constancia y la solvencia que, por ejemplo, sí ha logrado el líder Tijuana.

(La derrota con Leones Negros) "Es un traspié, una lección dura que nos hace aprender y que nos va a fortalecer”  GUSTAVO MATOSAS Al final del partido con Puebla  

En un ejercicio comparativo con el América de Miguel Herrera (campeón en el Clausura 2013) y con el América de Antonio Mohamed (campeón en el Apertura 2014) se aprecia que a la mitad del torneo, el América de Gustavo Matosas registra una victoria menos que los anteriores entrenadores que llevaron a la institución a la gloria deportiva.

El Piojo Herrera en el torneo que salió campeón registraba a la Jornada 8 un saldo de 5 victorias; 1 empate y 2 derrotas. El Turco Mohamed, en tanto, contaba 5 triunfos; 2 empates y 1 descalabro.


Además, los últimos dos equipos campeones habían sido un poco más efectivos, con Herrera lograron celebrar en 16 ocasiones, y con Mohamed festejaron 13 tantos. Con Gustavo llevan 12 goles; registros no tan lejanos uno del otro. En la cuestión defensiva los números también están parejos. Con el Piojo se permitieron 6, con el Turco 5 y ahora con Matosas les han marcado en 6 ocasiones.


¿Dónde radica la diferencia de Matosas con el Piojo y el Turco? En los puntos que América ha dejado ir como local.

En el 2013, a las Águilas del Piojo solo se les habían escapado dos puntos en casa, mientras que las de Mohamed apenas habían perdido tres unidades. Y con Matosas ya se han dejado en el camino cinco, las cuales las tendrían empatadas con los Xolos en el liderato general.

Gustavo Matosas sigue adelante con su proceso, las cosas podrían ir mejor y el entrenador lo sabe, la situación no es crítica, por más que se hayan perdido puntos de local con equipos inmiscuidos en el descenso. Tras caer ante la UdeG, el entrenador charrúa no puso pretextos vagos, aceptó la derrota y subrayó que el descalabro los haría más fuertes.


Viene la segunda parte del torneo, la etapa en la que los equipos deben ser perfectamente reconocibles, jornadas en las que los equipos candidatos al título refuerzan sus aspiraciones.

Gustavo Matosas está, por ahora, un paso atrás de lo que a estas fechas habían logrado Miguel Herrera y Antonio Mohamed, está en el entrenador charrúa hacer que su equipo acabe como el del Piojo y el del Turco, a i n de cuentas, para eso aterrizó en Coapa.