Los incomprendidos de la Liguilla

Ignacio Ambriz y Matías Almeyda lograron llevar a sus respectivos equipos a la Fiesta Grande del Clausura 2016, luego de una fase regular donde su capacidad fue siempre puesta en tela de juicio

Matías Almeyda e Ignacio Ambriz, técnicos de Chivas y América, respectivamente
Matías Almeyda e Ignacio Ambriz, técnicos de Chivas y América, respectivamente (Mexsport)

Ciudad de México

No es que Chivas y América hayan logrado avanzar a la Liguilla desplegando un futbol atrayente a la pupila, tampoco que sus números puedan competir de cerca con los entregados por Rayados de Monterrey o que tengan entre sus filas al campeón de goleo de la fase regular. Pero ahí están, ocupando el cuarto y quinto lugar de la tabla general, vaticinando un duelo a muerte en los cuartos de final, en una edición plus del Clásico de Clásico del futbol mexicano.

Ignacio Ambriz y Matías Almeyda, los hombres que mueven los hilos en estos clubes denominados los más grandes del país, pueden ya olvidarse de lo turbulento que fue llegar a estas instancias, luego de sortear, semana a semana, los rumores que los situaban fuera del banquillo tras no convencer al aficionado con las exhibiciones mostradas sobre el terreno de juego.

Jorge Vergara se cansó de ratificar al 'Pelado' jornada a jornada durante nueve semanas, tiempo que le tomó al Rebaño conseguir su primera victoria del certamen; desde entonces los rojiblancos no hacen más que superar a cualquier sinodal que se les ponga enfrente, sin contar al Pachuca y al América, con quien consiguió un empate y una dolorosa derrota, respectivamente.

Del otro bando, en el conjunto capitalino, Ricardo Peláez hizo lo propio respecto a la continuidad de 'Nacho' a quien reiteradamente avaló pese a la presión de la opinión pública y los malos resultados.

Curiosamente, y caso contrario al de Chivas, las Águilas no llegan a la Liguilla en su mejor momento, pues aunque hace un par de días revalidaron su pase al Mundial de Clubes al consagrarse campeones de Concacaf, cerraron la fase regular inmersos en su peor racha de resultados, ya que, con el empate ante Pumas, sumaron cuatro partidos sin conocer la derrota; un juego más que aquellos tres choques entre la jornada seis y ocho, donde apenas lograron dos empates y un descalabro.

No sabemos si el fracaso en esta ronda eliminatoria, tomando en cuenta que el técnico derrotado será a costa de perder un Clásico de Clásicos; el que Chivas no logre dar alcance al América en títulos conquistados, o el que Ambriz vuelva a quedarse en la lona dentro del torneo local, sean el detonante que durante 17 jornadas evitó que sus cabezas rodaran. Lo único cierto es que no hubo crítica, derrota o humillación suficiente que evitara que estén frente a frente en la que, para muchos, será la llave más atractiva dentro de los cuartos de final.