Los Pumas, amores del rector

José Narro Robles dejará su cargo en la UNAM, pero lo hará con una buena cosecha tanto para el futbol soccer como para el americano

El secretario de Salud, José Narro Robles.
El rector de la UNAM, José Narro Robles (Notimex)

Ciudad de México

El doctor José Narro Robles se va de la UNAM dejando una cosecha prolífica a nivel deportivo. El aún rector de la Máxima Casa de Estudios fue un hombre cercano al deporte, mantuvo una relación estrecha con los dos equipos más representativos de la casa estudiantil, cuando sus actividades se lo permitían se le veía en el estadio Olímpico, apoyando a los Pumas, tanto los de futbol soccer como los de futbol americano. Cantaba Goyas, porque en su sangre siempre tuvo claro el sentido de pertenencia, al tiempo que buscó que cada deportista que se enfundaba en los colores azul y oro, respetara el espíritu de competitividad que demanda la institución.

Narro Robles llegó a la Rectoría de la UNAM en noviembre de 2007, tiempos en los que Pumas buscaba afianzar su situación porcentual, apoyó al entonces presidente Víctor Mahbub, al director deportivo Mario Trejo, al entrenador Ricardo Ferretti y a la plantilla en la búsqueda de la estabilidad. Al inicio de su periodo le tocó ver la Final que Universidad perdió con Atlante, pero sabía que tiempos mejores estaban por venir.

En el 2009, Pumas había solventado los problemas porcentuales y se levantaba como una escuadra competitiva. El Rector no perdió la cercanía con el equipo, el cual agradecía el apoyo irrestricto que siempre les brindó. Previo a la Final del Clausura 2009 tuvo un encuentro con la plantilla, ahí le transmitió la confianza que tenía de que alcanzarían el título y la importancia de jugar en el club que representa a la Universidad más importante de Latinoamérica; viajó a Pachuca para el juego de vuelta y celebró con el equipo en el vestidor la obtención del sexto título.

Estaba radiante por alcanzar su primer campeonato como Rector, el cual coincidió con la entrega del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades que la UNAM ganó en junio de 2009.

A Narro Robles le gustaba que los entrenadores fueran gente de casa por aquello de los valores y la pertenencia. Las plantillas hablan de él como un personaje cercano, que siempre priorizó la competencia leal y el orgullo por los colores. El Clausura 2011 fue uno de los torneos en los que Pumas tuvo una destacada campaña, alcanzó la Final ante Morelia en la que obtuvo su séptimo campeonato, el primero que Narro celebraba en casa. En los dos títulos que ganó acompañó al equipo en los actos protocolarios, porque era el club de la UNAM el que se había erigido como el mejor del torneo local.

TIEMPOS DE RESISTENCIA

Los años posteriores fueron tiempos de transición, el Rector mantuvo el apoyo a la gestión de Jorge Borja, un periodo que hasta ahora empieza a ver la luz. Durante el último año y medio, Pumas buscó la fórmula que devolviera la estabilidad. Narro Robles apeló a la calma, consciente de la exigencia que demanda vestir la playera azul y oro, mandó mensajes de prudencia y confianza en enmendar la situación.

En agosto del 2014, el Rector transmitió su apoyo para el regreso de Guillermo Vázquez al timón del primer equipo, al lado de Antonio Sancho, quien llegó a la vicepresidencia deportiva.


Luego de dos torneos inestables (Apertura 2014 y Clausura 2015), Universidad Nacional logró recuperar el protagonismo. Narro deja al equipo como líder general del Apertura 2015, con el pase a la Copa Libertadores del 2016. El pasado domingo, vivió su último encuentro en el estadio Olímpico, tras la victoria ante Querétaro, bajó al vestidor y agradeció la entrega de los jugadores a lo largo de su gestión y se despidió del plantel.

PUMAS CU, OTRO AMOR

Pero no solo el apoyo estaba para el balompié. Narro Robles también tenía una predilección por el futbol americano y, por consecuencia, era un ferviente seguidor del máximo equipo representativo de la UNAM: Pumas CU.

Bajo su ciclo en la Máxima Casa de Estudios, el equipo consiguió cuatro campeonatos de la Onefa (2008, 2010, 2013 y 2014). Como en el soccer, Narro asistía religiosamente al Olímpico Universitario. A las afueras del palco de directivos, invitaba a contar el número de parches que llevaba su chamarra.

Eran cuatro, en su brazo derecho, como el número de cetros que consiguió la escuadra durante su ciclo y airmó que "había espacio para un quinto más".

La relación de Narro Robles con el futbol americano en la UNAM no nació con el equipo de Liga Mayor. Él recuerda a los equipos antiguos y actuales a los que apoyó, solía decir que había acompañado a los equipos de las instituciones donde había estado: Cóndores, Águilas Reales, Guerreros Aztecas y, por supuesto, a Pumas. Y en la Facultad de

Medicina vio a su equipo, Buitres. También a Pumas Acatlán y después a Pumas CU. Siempre guardando una relación estrecha con el cuerpo de entrenadores y los jugadores.

El 16 de noviembre llega a su in la gestión de José Narro Robles en la Rectoría de la UNAM, se va un hombre cercano al deporte e identificado con Pumas en el futbol soccer y el americano.

Este viernes, Pumas CU juega en Monterrey la Final de la Liga Mayor de la Onefa contra los Auténticos Tigres, ahí podría llegar el quinto título que quería lucir en su chamarra. Y en diciembre, si Pumas gana el título del Apertura 2015, será gran parte de ello. De cualquier modo, su gestión es la más exitosa en la historia de la Máxima Casa de Estudios.