El héroe tricolor

Memo Ochoa brindó una actuación memorable en el Mundial; llegó con México a los octavos de final y el portero dejó plasmada su huella

Guillermo Ochoa y su gran atajada ante Brasil
Guillermo Ochoa y su gran atajada ante Brasil (Mexsport)

Ciudad de México

Previo a encarar la Copa del Mundo de Brasil, la portería de la selección mexicana de futbol era sinónimo de polémica; esa cabaña se la disputaban Guillermo Ochoa, quien recién terminaba contrato con el Ajaccio de Francia —que descendió— y Jesús Corona, que arrastraba una estela de elogios producto de sus buenas actuaciones con Cruz Azul.

Finalmente, el entrenador Miguel Herrera se decidió por Memo y no erró; quizá tampoco lo hubiera hecho si el guardián hubiera sido Corona. Pero a la elección del Piojo se sumó el desempeño memorable del ex amercanista, cuyas atajadas en la Liga 1 francesa aún hacían eco y acrecentaban su fama; nada más le había hecho 12 al poderoso París Saint-Germain, que además apenas había salvado el empate (1-1) ante el humilde equipo de la isla de Córcega.

En los cuatro duelos del equipo mexicano en el Mundial, Memo se destacó; ante el ani trión Brasil logró una estampa que marcó la Copa, fue una atajada a una mano, hacia un palo, a remate con la cabeza de Neymar, era un gol cantado que el camiseta 13 le arrebató al astro del Barcelona.

México arrancó su participación el 13 de junio frente a la selección de Camerún, duelo que no tuvo complicaciones, el cuadro africano llegaba con más problemas que objetivos por cumplir ante un cuadro deseoso de hacer historia.

El Tricolor ganó 1-0 y sumó sus primeros tres puntos; el siguiente reto sería ante el cuadro local, con un resultado que le dio la vuelta al mundo: 0-0. El local agonizaba con su futbol vistoso, y letal, extraviado.

Ochoa intervino de forma directa seis veces; cuatro de esas oportunidades fueron claras de gol; las atajadas le valieron a Memo el galardón de jugador del partido, además, obtuvo el reconocimiento internacional por parte de los medios de comunicación más importantes, que recogieron testimonios de las figuras más emblemáticas del deporte.

Aquella atajada de Memo fue comparada con la de Gordon Banks a Pelé en el Mundial de México 1970. Después de este duelo Ochoa y el Tri llegaban a su último compromiso en la fase de grupos con suma confianza.

Para el partido contra Croacia, Ochoa sumaba 180 minutos sin que cayera su marco, racha que fue cortada al minuto 87 por Perisic. Así el arquero tardó 167 minutos en recibir gol.

México derrotó a Croacia (3-1) y a pesar del gol recibido Memo tuvo una buena actuación, callando incluso la boca de Mandzukic, quien previo al encuentro declaró que "le he hecho goles a mejores porteros que Guillermo Ochoa".

El duelo de octavos de final frente a Holanda, a pesar de que significó la eliminación para México, evidenció nuevamente el buen momento que vivía el arquero mexicano al ser nombrado por segunda ocasión el jugador del encuentro.

Ochoa sorprendió nuevamente con un par de atajadas que mantuvieron vivas las ilusiones del Tri por casi todo el encuentro, desafortunadamente errores en la zaga defensiva llevaron a la escuadra mexicana a caer 2-1 y quedar eliminados.

En 360 minutos disputados, Memo recibió apenas tres goles, un tanto cada 120 minutos, cartel nada despreciable para un portero que debía buscar un nuevo equipo.

Ochoa sonó para varios clubes, pro finalmente se contrató con el Málaga de España, con el que no juega. Por lo que espera la oportunidad de ser titular o de emigrar a otro club.