Estudiantes y Correcaminos no se hacen daño

Los emplumados continúan sin encontrar el arco rival.


El encuentro concluyó con empate de ceros.
El encuentro concluyó con empate de ceros. (Mexsport)

Guadalajara

No fue un partido digno de una final. El primer capítulo para definir el campeón del ascenso del Clausura 2014 fue un duelo de pretemporada: carente de emociones, de goles y futbol. Estudiantes y Correcaminos igualaron sin goles en la final de ida.

Los emplumados continúan sin encontrar el arco rival. Los tamaulipecos lograron su cometido de no llevarse gol en contra a casa. Todo se define el próximo sábado por la noche en el Marte R. Gómez.

El espectáculo se quedó en el Máximo Circuito. Mientras en el Azteca América y Santos regalaban una feria de goles, en Zapopan, Estudiantes y Correcaminos brindaban un duelo que nada tenía que ver con una final.

Los emplumados tomaron la iniciativa. La visita cedió el balón y el terreno de juego. El grupo de Omar Arellano se veía cómodo esperando a su rival y con el transcurso de los minutos sin daño en su arco.

Los zapopanos lograban pisar terreno tamaulipeco sin ningún problema. El tránsito del esférico era sencillo hasta tres cuartos de campo. Ya en esa zona Tecos sufría. Se enfrentaban a dos murallas blancas que terminaban con cualquier esbozo de peligro.

Tuvieron que pasar más de 20 minutos para que los dirigidos por Pako Ayestarán hicieran algo distinto. Por primera vez se animaron a meterle dinámica y un servicio desde la derecha de Guarch culminó con un remate de pierna derecha de Cuevas a las tribunas.

Correcaminos no deseaba el balón ni ofender. Pero en los escasos desdobles el capitán Roberto Nurse intimidaba a los zagueros emplumados con su corpulencia y velocidad. Las ideas de los locales eran escasas. No lograban descifrar el rompecabezas que tenían enfrente. Un par de disparos desviados era lo más importante de los tecolotes.

El segundo lapso no modificó la postura de ambos cuadros. Tecos continuaba buscando el gol sin ideas, y Correcaminos mantenía un cerrojo defensivo que comenzaba a crear presión desde medio campo.

Los zapopanos cayeron en la monotonía. Balón de izquierda a derecha; de derecha a izquierda. Pero no más allá de los linderos. Tecos era predecible y eso provocaba la desesperación de su técnico. Como pocas veces se ha visto, Pako Ayestarán gritaba, manoteaba  y demostraba no estar nada contento con lo que observaba en la cancha.

Los locales quemaron pronto sus cambios. Ayestarán intentó encontrar un boom en su ataque con los ingresos de Gustavo Ramírez y Juan Neira. Sin embargo la historia siguió siendo la misma.

A pesar de su nula ambición Correcaminos estuvo a nada de llevarse el botín completo y medio título a casa. A veinte minutos del final Roberto Nurse perdonó. Tras un tiro centro desde el corredor izquierdo, el guardameta zapopano Carlos Velázquez manoteó y evitó que la pelota se fuera al fondo, pero su rechace quedó a merced del capitán tamaulipeco quien, con arco abierto y sin nadie enfrente, mandó su remate al poste de manera increíble.

En la recta final del duelo Estudiantes se volcó al frente, pero nada pudo hacer con un Correcaminos que mordía en cada centímetro de terreno.