La última noche del '10'

Cuauhtémoc Blanco dijo adiós al futbol profesional a sus 42 años, jugando para el Puebla, y con el título de la Copa MX bajo el brazo, ante un rival al que siempre le gustó vencer

Cuauhtémoc Blanco manda un beso al a tribuna en la final de la Copa MX
Cuauhtémoc Blanco manda un beso al a tribuna en la final de la Copa MX (Mexsport)

PUEBLA, Puebla

Sus compañeros hicieron lo propio y mantuvieron una ventaja de dos goles sobre unas Chivas que enfrentaron el compromiso con una alineación alternativa. Cuauhtémoc Blanco esperó durante los primeros 45 minutos en el banquillo, pese a que lo que se jugaba en el campo de la BUAP no solo era su último partido como profesional, también la Final de la Copa MX, ante uno de sus rivales más odiados: el Guadalajara.


Al final del primer tiempo, se levantó junto con los suplentes, buscó un rostro familiar en uno de los palcos ubicados cerca de la tribuna baja, levantó la mano y mandó un beso; algunos de sus seres queridos, incluida su madre, se encontraban en esa zona. Antes de pasar por el túnel hacia los vestidores, gran parte de la afición local le ovacionó.


Para el complemento, el Cuau salió acompañando a los titulares, pero con la casaca de relevo todavía puesta; la arenga de José Guadalupe Cruz incluyó la presencia del ídolo de La Franja y quizás formó parte del discurso motivacional del equipo. Caminó al banquillo, volteó hacia la tribuna y saludó de nuevo con una sonrisa de por medio.


Era el minuto 53, cuando encabezó al grupo de suplentes que salían a alistar los músculos. Sus expresiones cambiaron radicalmente en cuestión de segundos, pues cayeron los dos goles del empate de los rojiblancos. Pero con la misma velocidad Alustiza devolvía la ventaja y la calma a la banca poblana, se avivaba la esperanza por ver al Temo en la cancha.


Blanco levantó los brazos y celebró el 3-2; el ansia de la afición poblana se manifestó al minuto 65 cuando la grada comenzó a reclamar su presencia: "Cuauhtémoc, Cuauhtémoc", gritaban desde la tribuna. Dos minutos más tarde, Alustiza convertía el 4-2. Era el escenario para que el '10' ingresara al campo a jugar sus últimos minutos como profesional.


Y llegó el minuto 70, Blanco entró ovacionado a la cancha, recibió aplausos y sus primeros toques a la pelota fueron celebrados. Fiel a su estilo, dio indicaciones a sus compañeros y tuvo tiempo para reclamarle un par de señalamientos al árbitro Luis Enrique Santander. Y llegó el adiós, el silbatazo del árbitro puso fin a la carrera de uno de los últimos ídolos del futbol mexicano, Cuauhtémoc Blanco Bravo se va del futbol con un título como recuerdo. Su andar por el futbol mexicano duró poco más de 20 años, en el recuerdo quedará su futbol, su coraje, su franqueza. Se marcha con tres Copas del Mundo en las que defendió a muerte la causa nacional.


"Me voy contento y feliz por este triunfo, por quedar campeón y le agradezco a la afición de Puebla. Agradezco a mis hijos, a mi familia y a todas las personas que están conmigo. No me duele retirarme. Lo más importante es irme como campeón", dijo Blanco entre el aciago de los medios de comunicación. Su carrera futbolística ha llegado a su fin. Hoy inicia su trayectoria política.