“Don Nacho, adelantado a su época”: Matturano

La calidad que poseía el entrenador nacido en Guadalajara era reconocida a nivel nacional e inclusive a nivel internacional.

Guadalajara

Recordar es volver a vivir y hoy Ignacio Trelles está más vivo que nunca a sus 98 años. Es por ello que Rubén Matturano, ex auxiliar y quien es conocido como la mano derecha de Don Nacho, contó algunos de los episodios que compartió con su viejo compañero del balompié. 

El Profe resaltó su inteligencia en el futbol, a quien considera un adelantado a su tiempo.

“Se adelantó a su época. La forma como él hacía el diseño de los partidos, los distribuía en cuartos de quince minutos. Por ejemplo, si nos meten un gol o hacemos un gol en los primeros minutos qué tenemos qué hacer en cada situación.

“Dividía la cancha en tres, luego en cuadros; involucraba a los jugadores con mesas redondas antes de los partidos para conocer sus opiniones, para que el jugador pensara contra quién iba a jugar. Así todos sabíamos qué íbamos a hacer tanto en defensiva como en ofensiva en cada parte del campo y del partido”, compartió el ahora conductor de La Afición Radio, en el 89.1 de FM.

La calidad que poseía el entrenador nacido en Guadalajara era reconocida a nivel nacional e inclusive a nivel internacional. “Una vez me comentó mi amigo Roberto Guerrero Ayala que se encontraba en Europa con Helenio Herrera, el entonces entrenador de Italia quien dijo que México no iba a calificar a la Copa del Mundo por no llevar al mejor entrenador de México, que era Ignacio Trelles”.

Además de ser un genio futbolístico de su época, Nacho era un líder; una figura de valor y paternidad para sus jugadores, cualidades que se reflejan en una épica escena que vivió El Profe en un torneo en España.

“En Almería jugamos un torneo, donde un jugador español le soltó una trompada Miguel Ángel Cornero, un tipo recio por lo que le respondió y entonces se armó la bronca. Estaba presente la guardia civil, con sus bayonetas y todo; entonces Nacho se puso al frente y gritó: ‘¡Todos detrás de mí, nadie va a tocar a mis jugadores!’, sin importarle tener cerca las bayonetas, eso le significó el cariño de sus jugadores”, recordó Rubén.