“Le decían El Zurdo”

David García Evangelista, el joven integrante de Avispones asesinado en Iguala, tenía un futuro promisorio dentro del futbol, según la directiva de su equipo 

Avispones de Chilpancingo
Avispones de Chilpancingo (Especial )

CIUDAD DE MÉXICO

A decir de la gente lo conocía, David Josué García Evangelista, el futbolista de Avispones de Chilpancingo asesinado a balazos la noche del viernes pasado en Iguala, Guerrero, tenía un futuro promisorio dentro del balompié gracias a sus grandes cualidades.

Facundo Serrano, secretario técnico de Los Avispones de Chilpancingo, relató que David, un joven de 15 años, se desempeñaba como mediocampista y había pasado sin problemas todos los filtros impuestos para poderse incorporar al equipo.

"Jugaba de medio, medio volante. Tenía habilidades. Para poder reclutarlos hacemos una convocatoria abierta. Llegan más de 200 y de esos se van seleccionado los mejores, y el niño tenía mucho futuro por delante", señaló.

Serrano compartió que David, desde pequeño, fue muy popular entre sus compañeros de escuela y de equipo.

"Lo conocían en el centro, en la cancha, donde él jugaba desde niño, desde los seis años, le decían Pollito y en la escuela, con sus compañeros con los que convivía diario, ellos le decían El Zurdo, contó.

El directivo explicó que harán efectivo el seguro de vida que la Federación Mexicana de Futbol le otorga a todos sus agremiados para poder ayudar a la familia de David.

"Por parte de la federación se cuenta con un seguro de vida, vamos a ver que también eso podamos apoyarlos. Nada de los que se les pueda dar va a reparar y remediarlo lo pasado, pero tenemos que apoyarlos también", dijo.

Por último, Serrano se unió a las voces que exigen el pronto esclarecimiento del asesinato del joven futbolista.

"No queremos que este crimen quede impune. Un niño que tenía todos sus sueños fijados en jugar en un equipo de Tercera División para trascender a un nivel profesional, más allá de que estaba acostumbrado a jugar, vio cortadas sus ilusiones", concluyó.