Cruz Azul y América, penumbra y claridad

La delantera de Cruz Azul ha tenido una cosecha paupérrima en el Apertura 2015; mientras los atacantes de América viven en estado de gracia y han explotado de cara al arco contrario

Los delanteros de América y Cruz Azul viven diferentes realidades
Los delanteros de América y Cruz Azul viven diferentes realidades (La Afición )

CIUDAD DE MÉXICO

Cuando Cruz Azul perdió el olfato goleador llegaron los problemas. En el Apertura 2014 La Máquina anotó 16 goles en los 17 partidos de la fase regular y la consecuencia fue quedar fuera de la Liguilla; después, en el Clausura 2015, marcó solo 14 anotaciones y otra vez quedó eliminado.

Estos 30 tantos en el último año futbolístico (en 34 partidos) encendieron los focos rojos para una institución que comprobó a la mala que sin goles no hay Liguilla, así de sencillo.

Por esa razón, con la llegada de Sergio Bueno –un técnico de estilo ofensivo–, se decidió armar una verdadera máquina de ataque.

Los 10 jugadores que trajo la directiva para este Apertura 2015 son de características netamente ofensivas. Lucas Silva, Richard Ruiz, Matías Vuoso, Jerónimo Amione, Ariel Rojas, Fernando Belluschi, Jorge Benítez y Federico Carrizo son elementos que juegan de mediocampo hacia adelante.

Eso sí, hay que señalar que por la ausencia por lesión de Gerardo Flores, Ruiz ha tenido que bajar a ser un lateral derecho.

También Fabio Santos, quien es lateral izquierdo, ha sido utilizado más como volante y ha destacado con dos anotaciones, mientras que Marc Crosas es un contención que también busca estar cerca del área rival.

Pero todo este arsenal ha quedado a deber. Solo siete goles ha marcado La Máquina, un promedio de un gol por juego, un índice muy bajo para la gran apuesta que hizo.

GENERA MUCHO, ANOTA POCO

Si Cruz Azul hubiera concretado un tercio de los remates a portería que tuvo en este primer tercio de torneo tal vez su realidad sería otra. Porque el conjunto cementero es el cuarto equipo que más tiros entre los tres palos rivales ha generado, con 40 ocasiones en total.

Incluso, en remates generales al arco rival, el equipo de Bueno está en segundo lugar al tener 95, solo atrás del América que tiene 103.

El problema radica en la contundencia. Para anotar un gol, La Máquina ha requerido un promedio de 13.6 remates, algo muy contrastante con los 6.9 que requieren las Águilas.

El problema del gol ha quedado de manifiesto en la dificultad que ha tenido Bueno para jugar con un centro delantero. En los seis primeros juegos, solo en la mitad arrancó con un nueve natural (Jornada 1 con Jerónimo Amione, Jornada 4 y 5 con Jorge Benítez), mientras que en los demás partidos apostó por la dupla de Chaco y Lucas Silva, quienes se alternaron.

Este sábado todo parece indicar que Bueno se inclinará por Vuoso, quien es el delantero en mejor momento.

Cruz Azul tiene la solución a su crisis en las manos. Si los goles empiezan a caer, esta Máquina comenzará a marchar. Esa fue la promesa de este proyecto, la cual aún sigue sin cumplirse.

No es raro que América sea una de las mejores ofensivas. El conjunto azulcrema posee alto calibre en ataque, jugadores calados y que han llegado a Coapa porque han demostrado su capacidad para doblegar ala defensa rival.

Tipos curtidos en ásperas batallas de las que salieron triunfadores, y tuvieron como premio llegar a uno de los mejores equipos de México. Los cañones americanistas humean, están frescos, a la espera de volver a salir al campo de guerra para hacer daño a su siguiente advesario.

Enfrente está un equipo que motiva para dañarle, saben los atacantes azulcrema que un gol en estos juegos es celebrado con éxtasis por su tribuna, porque las anotaciones en los clásicos tienen un valor agregado.

La eficacia americanista creció a la par del funcionamiento del equipo. Darío Benedetto es el mejor bombardero de las Águilas, el Pipa ha marcado en seis ocasiones. Darío es el reflejo de la ambición y determinación que priva en la delantera americanista.

Lejos de hundirse con sus yerros ante Atlas, el atacante de origen argentino apretó los dientes y afinó la puntería, se comprometió consigo mismo y con la causa.

Detrás de él vienen Oribe Peralta y Andrés Andrade, ambos con tres goles. El Cepillo se ha mostrado como un hombre participativo y sigue generando opciones de gol, su  intervención en otros tantos goles ha sido capital, ya sea generando el espacio para que cierre otro compañero, jalando marcas o haciendo el primer remate.

El Riflee es la más grata sorpresa que ha tenido el conjunto americanista, el colombiano le ha dado equilibrio al medio campo, se ha ganado un sitio por su aporte en el plano defensivo y en la construccción de juego.

Pero de cara al arco contrario también se ha hecho presente, fue quien marcó el primer gol de las Águilas en el torneo, pero sus tres tantos han sido de una manufactura espléndida.

El primero arrastrando la pelota desde medio campo y driblando a un rival en el área. Y el fin de semana pasado logró un doblete: clase y toque i no en el cobro de  un penal y de nuevo la potencia en la conducción y la lucidez en el momento de definir.

Darwin Quintero también ha tenido un par de festejos, pese a que ha jugado poco y sigue sin convencer a la grada, el colombiano marcó en la primera jornada y también en la cuarta fecha, dos balones que tuvo que empujar, pero tiene el mérito de haber estado en el sitio oportuno.

Cuatro jugadores de América han marcado 14 goles, el doble de los que registra Cruz Azul, uno más fue un autogol del defensa de Dorados, Jesús Chávez.

La potencia ofensiva de América se ha mantenido en las últimas jornadas.

El equipo de Ignacio Ambriz es el que más remates a portería genera y ante Cruz Azul saldrán con más hambre de festejos.