La diversión es prioridad

A cierta edad, el niño que desea ser futbolista debe aprender a disciplinarse, aunque sin olvidar la esencia del deporte: disfrutar; México avanzó a octavos de la Copa de las Naciones Danone


Este es el combinado tricolor que disputa la Copa Danone
Este es el combinado tricolor que disputa la Copa Danone (Eduardo Espinosa )

Marrakech, Marruecos

Cuando se escuchó el silbatazo final del primer juego de la selección mexicana Sub 12 en la Copa de las Naciones Danone, todos los niños que integran este equipo festejaron por el 1-0 que habían conseguido frente a Inglaterra. Sin embargo, el entrenador Heriberto Padilla no quedó del todo satisfecho. El timonel del equipo infantil de Chivas juntó a toda su plantilla y lanzaron un mensaje claro y conciso: “deben tomar con seriedad las cosas, quiero que se metan ya en el torneo y se olviden de todo lo que hay alrededor”.

Padilla, como hombre de futbol, sabe muy bien que en determinado momento a los niños que desean convertirse en jugadores profesionales de futbol se les debe inculcar la disciplina que les permita acercarse a ese objetivo que pretenden. Por eso no quería que sus pupilos se siguieran distrayendo con todo lo que envuelve la Copa.

“En un torneo como este tenemos muchas distracciones, porque es algo novedoso para ellos, el ambiente, la prensa, los juegos y es muy normal que se distraigan; aquí lo importante es estar hablando con ellos constantemente para hacérselo saber de a qué venimos, la importancia de estar acá, sobre todo que maduren y le den su tiempo a cada cosa. A la hora de jugar se tiene que estar muy metido en la competencia”, explicó el entrenador.

Y es que el hecho de pertenecer a una institución tan importante como Chivas en el futbol mexicano, obliga a que los elementos a muy temprana edad asuman un compromiso con el club, aunque para Padilla es también fundamental que estos niños nunca pierdan el gusto por divertirse a la hora de jugar.

Tampoco cree que los regaños son la herramienta para guiar a un infante que da sus primeros pasos hacia la búsqueda de una carrera profesional; Heriberto Padilla, que desde hace más de una década está dentro del trabajo de las fuerzas básicas, afirma que a esta edad las llamadas de atención deben ir de la mano con los apapachos.

“Son unos niños y están en un proceso de formación, de repente sí levantas un poco el tono, pero inmediatamente vuelves a apapacharlos, vuelves a consentirlos y, sobre todo, buscas que retomen la confianza con el objetivo de que no dejen de disfrutar esto porque es un juego, aunque no por ser un juego dejen de hacerlo de la mejor manera; hay un momento para todo”.

Heriberto es un hombre que vive intensamente este deporte. Desde la banca resuena su voz acomodando a su equipo, corrigiendo detalles, pidiendo movimientos de determinados jugadores. No para. Aunque sean unos niños de apenas 12 años, el dominio de las posiciones y la táctica se va sembrando para que pronto arroje sus resultados.

Y así como sucede con Chivas, se repite en muchos equipos de este certamen, en todos los idiomas se escuchan los gritos de los entrenadores y las mismas correcciones que se hacen estos pequeños futbolistas dentro de la cancha.