Chivas representará a México

El Rebaño resultó ganador de la edición nacional de la Copa de las Naciones Danone, por lo que asistirá a la justa mundial que se disputará en Marruecos

Chivas ganó la Copa Danone
Chivas ganó la Copa Danone (Santiago Chaparro )

CIUDAD DE MÉXICO

A Chivas le viene bien la Copa de las Naciones Danone. Hoy, El Rebaño categoría Sub 12 se proclamó campeón al vencer a Pachuca 3-1 en la Final nacional que se disputó en las instalaciones del América en Coapa.

De esta manera, el conjunto rojiblanco asistirá a la competencia mundial, que se jugará en Marruecos el próximo mes de octubre, representando a México. Ésta será la tercera ocasión en los últimos cuatro años, y la quinta en la historia de 15 años que lleva el torneo en nuestro país.

Por eso, la meta que tiene este Guadalajara infantil es mejorar la que hasta ahora ha sido su participación más destacada a nivel internacional, el quinto lugar que consiguió en la edición 2013 que se jugó en Londres, Inglaterra.

Así lo enfatizó el entrenador de este Chivas, Heriberto Padilla, quien tiene claro que es el momento que El Rebaño busque ganar este título para el país, tal como lo hizo Pachuca en 2010.

"Cada vez que vamos a un torneo vamos con la meta de ganarlo, es nuestra mentalidad; si el simple hecho de pensarlo nos da miedo, entonces cómo lo podemos ganar; vamos a ganarlo y vamos a ser campeón, pero eso implica todo un compromiso y preparación", dijo el entrenador.

Incluso, el técnico rojiblanco agregó que torneos como la Copa de las Naciones Danone ayudan al desarrollo de estos niños que sueñan con ser futbolistas profesionales.

"Es fantástico, cuando estamos en Guadalajara solo jugamos contra equipos locales y venir acá nos permite enfrentarnos a otros clubes organizados y que tienen su base. Así podemos ver qué nivel tenemos, como estos torneos deben existir más".

LO DEJARON TODO

Chivas y Pachuca fueron los protagonistas de la tarde. De inmediato salieron impetuosos por el triunfo, el título y el viaje. Pero fue El Rebaño el que tuvo el mejor planteamiento y al mejor jugador, un pequeño –literal con su 1.34m– de nombre Sebastián Pérez, quien suplía su falta de tamaño con descaro en su juego, una buena dosis de habilidad y precisión.

De sus pies nacieron los primeros dos goles de su equipo, en el primero asistió a Paulo González, y en el segundo él mismo culminó la jugada.

Después Pachuca intentó reaccionar. Encontró el descuento al arranque de la segunda mitad, pero en la jugada siguiente recibió el lapidario 3-1, obra de Diego Izquierdo. Eso sí, los Tuzos no bajaron los brazos, pero la diferencia era ya muy grande. El árbitro pitó el final y los niños chivas se abrazaron extasiados. Hoy la gloria les tocó a ellos.