Las víctimas del futbol de Carlos Ahumada

El empresario mexico-argentino ha sido directivo de cinco equipos de futbol, en cuatro de ellos ha tenido un común denominador: todos han tenido crisis económica-deportiva después de su gestión

15 de junio de 2003, Carlos Ahumada, en la celebración del título de León en la Primera A
15 de junio de 2003, Carlos Ahumada, en la celebración del título de León en la Primera A (Mexsport)

Ciudad de México

El empresario Carlos Ahumada Kurtz es un hombre lleno de controversia, y no solo en el ámbito de la política debido a los videoescándalos que lo ligaron a René Bejarano o al fraude que le realizó a la Delegación Gustavo A. Madero que lo llevaron a estar cuatro años en la cárcel, también, es fanático del futbol en donde se ha desempeñado en la parte directiva de cinco equipos (dos en México y tres en Argentina). de los cuales a cuatro los ha dejado en una profunda crisis económica-deportiva.

El méxico-argentino incursionó por primera vez en el balompié con el León en 2002, ya que compró la franquicia guanajuatense. Un año más tarde, adquirió su segunda franquicia al comprar al Santos Laguna. Sería justo, hace diez años en el 2004, donde el empresario comenzaría a dejar su "huella" en el balompié azteca.

Después de que se destaparon los videoescándalos que lo ligaban al político René Bejarano y que a la postre la Secretaría de Hacienda le embargaría los dos equipos, Ahumada dejó tanto a albiverdes como esmeraldas hundidos en un profunda crisis económico-deportiva.

La breve gestión del empresario con Santos, dejó a los laguneros con un equipo desestabilizado económicamente, ya que cuando Hacienda le regresó el equipo a Grupo Modelo (su anterior propietario), la institución albiverde contaba con muy poco capital y estuvo a punto de descender del máximo circuito.

El León no corrió con la misma suerte, Ahumada fue el dueño del conjunto tres años (2002-2005) y aunque él estaba en prisión seguía siendo el propietario de los Esmeraldas. Su "herencia" al equipo guanajuatense fue un equipo que en la División de Ascenso no fue protagonista, sin capital económico y que él fue gran parte responsable de que los Panzas Verdes pasaran una década en la división de plata del futbol mexicano.

Después, Ahumada Kurtz pasó cuatro años en la cárcel por el ya citado fraude a la Delegación Gustavo A. Madero, el empresario regresó a Argentina en 2008 y no tardó en adquirir un equipo en aquel país sudamericano. El empresario se apoderó del club Talleres de Córdoba, equipo que militaba en la categoría Nacional B (segunda división del futbol argentino) y que se encontraba en bancarrota.

Su balance como gerenciador (dirigente) de ese club volvió a dejar que desear, ya que en el rubro económico no pudo sacar a Talleres de la quiebra, además después de que por una orden judicial se le quitó el manejo del equipo, Ahumada se llevó todo lo que invirtió en el club cordobés, entre lo que destaca el embutacado, lámparas del alumbrado del estadio y otros objetos parte del club. En lo deportivo también dejó un "legado", ya que el equipo sufrió el descenso a la tercera división de aquel país.

Después de su turbulento paso con Talleres, el méxico-argentino llegó en 2010 a presidir en lo que corresponde a futbol al club Juventud Unida Universitario de la tercera división argentina. Después de casi un año y medio en ese equipo, Ahumada se separó del club por petición de los dirigentes y se volvió a repetir la situación que se suscitó con Talleres al llevarse objetos del club, esto de acuerdo con información del periódico Mundo D: "En tres camiones de mudanza, gente de Ahumada cargó elementos de entrenamiento y del vestuario del estadio"

El balance del empresario en Juventud Unida no fue tan desalentador en materia futbolística, ya que el equipo se mantuvo en la misma categoría en donde el méxico-argentino agarró al equipo.

La última parada futbolística de Ahumada y, en la que se encuentra actualmente, es la presidencia del Club Sportivo Estudiantes de San Luis, equipo que disputa en la misma tercera división de esa nación y en el que medios locales reportan una ruptura con los socios del club por un tema económico, y es cuando surge la interrogante final: ¿Sportivo Estudiantes será otra de las víctimas del futbol de Carlos Ahumada?