Ángeles CDMX, más que un equipo de futbol

El futbol es un deporte que se practica día a día en México y este conjunto capitalino busca ayudar a jóvenes de escasos recursos a dar el salto a la vida profesional, dentro y fuera de las canchas

Ciudad de México

El futbol es un deporte que los niños y jóvenes practican diariamente, ya sea de forma profesional o amateur. Para muchos es una diversión, mientras que para otros es una forma de vida o hasta un trabajo.

Ángeles de la Ciudad de México, es un equipo de la tercera división del futbol mexicano, dirigido por José Luis 'Pareja' López, donde hay jóvenes de entre 15 a 19 años; esto empezó como un proyecto y que hoy se ha consolidado como algo más que un conjunto competitivo de alto rendimiento: una nueva forma de vida para quienes lo integran.

Esta escuadra, a pesar de que ya cuenta con el reconocimiento de la Federación Mexicana de Futbol y del propio Gobierno del Distrito Federal, tienen una esencia diferente a otros equipos profesionales: rescatar a jóvenes de escasos recursos y darles la oportunidad de mejorar con este deporte.

Inicio de un sueño

El Instituto del Deporte pidió a José Luis 'Pareja' López, ex jugador de Pumas y de la selección mexicana, crear un equipo competitivo para jugar en la tercera división; el trabajo fue duro al principio, el tiempo era poco y el esfuerzo del cuerpo técnico era más fuerte.

'Pareja' López reunió a su equipo de trabajo para convocar, en distintas delegaciones de la capital mexicana, a jóvenes competitivos y con ganas de convertirse en profesionales, un sueño que para muchos de ellos era imposible por la situación en la que vivían.

"Lo primero que pensé fue que iba a ser muy difícil crear un equipo competitivo para el torneo que iniciaba en dos meses [...] Vimos a muchos jóvenes y pudimos formar al equipo que el INDEPORTE pedía", relató José Luis 'Pareja' López, técnico de Ángeles de la Ciudad de México.

Pero el camino para convertirse en profesionales y tener el reconocimiento fue difícil; la falta de jugadores, al principio, de equipo de trabajo y de un lugar para entrenar y jugar, se había convertido una barrera para que el proyecto funcionara.

"Cuando empezó el proyecto se quedó a la mitad, no hubo arbitrajes, no hubo para viajes. Fueron Horacio de la Vega y el Gobierno del Distrito Federal que decidieron apoyar al cien por ciento este proyecto", explicó Pedro Jiménez, vicepresidente de Ángeles de la Ciudad de México.

A pesar de que los entornos de quienes juegan en este equipo son peligrosos, el cuerpo técnico, compuesto por Enrique Fuentes (auxiliar), Joaquín Monrroy (entrenador de porteros), Rosario Tapia (doctora) y Pedro Jiménez, ha trabajado también en la parte extra futbol.

Muchos que han llegado no estudiaban, ahora toda la plantilla, a excepción de dos chicos, estás en la escuela; otros antes de convertirse en jugadores de alto rendimiento se drogaban o no tenían donde vivir, los Ángeles de la Ciudad de México se convirtió en su nueva familia.

Los llanos y la calle fueron cambiadas por estadios y canchas para profesionales; para estos jóvenes jugar una 'cascarita' con sus amigos se ha vuelto un riesgo para su carrera como futbolistas. Los sacrificios son muchos, cada día de entrenamiento, sea de una o dos sesiones, los hace olvidar los problemas que día a día viven; el balón y la portería es lo único que importa en ese momento para ellos.