Peláez miente y La Volpe traiciona al americanismo

La afición americanista debe estar sumamente molesta con su presidente deportivo y técnico, ambos mandamases les mintieron, los dos les tomaron el pelo, les vendieron falsas ilusiones, los manipularon a su antojo ante la devoción ciega por creer en derrocar al mejor club del mundo y campeón de Europa, el Real Madrid.

Tras vencer a un incómodo rival como fue el Jeonbuk Hyundai, América logró el objetivo de enfrentar al Real Madrid. En su Centenario, que ha pasado con más pena que gloria, tanto Ricardo Peláez como Ricardo La Volpe le vendieron falsas esperanzas a sus afición, a sus seguidores, a sus fieles pelegrinos de poder vencer a los Merengues y por ende tener mayor posibilidades de dar la sorpresa y llevarse el Mundial de Clubes. Y, estos fieles discípulos, habidos de una alegría en una travesía de oscuridad, les compraron el sermón, se ilusionaron ciegamente pese a la lógica racional que dictaba lo contrario.

Ricardo Peláez en una de sus declaraciones afirmó que en las semifinal del Mundial de Clubes le iba a jugar al "tú por tú" al Real Madrid. Una declaración valiente que entusiasmo a la afición azulcrema, que entusiasmó a los inocentes.

De igual manera lo hizo su director técnico, Ricardo La Volpe. El estratega argentino se traicionó asimismo, se engañó, una falacia que el americanismo tiene todo el derecho de reclamarle. La Volpe disfrazó un planteamiento "inteligente" ante el Real Madrid para camuflaje sus deficiencias, escudándose bajo un argumento banal y renunciando a todas luces a su ya famoso "lavolpismo" -que sobra decir lo tiene en este momento en el banquillo de las Águilas-, mismo parado táctico, diferente estrategia y ejecución.

La Volpe y Peláez mintieron, se traicionaron, vendieron ilusiones y les funcionó. Todos digerimos el cuento inverosímil que América podría hablarle de tú al Real Madrid de Zidane. Pero la realidad fue dura y completamente desigual durante los 90 minutos, la calidad de la plantilla Merengue hizo despertar del coma inducido en que los Ricardo´s vivan, la burbuja en la que solo ellos y sus devotos tenían acceso VIP, un teatro donde únicamente ellos tenían asientos en primera fila para disfrutar de sus fantasías, de su quimera.

En retrospectiva. Dentro de sus posibilidades y capacidades, América le hizo frente a un Real Madrid que no está en su mejor versión, con ausencias importantes (Gareth Bale y Sergio Ramos), a medio gas, a trote de caballo Frisian. Los azulcremas ni jugaron al "tú por tú", ni se plasmó el "lavolpismo". América murió de nada, jugó a no ser humillado, anteponiendo la destrucción y contención del rival, más que creer en su capacidad para contrarrestar y generar futbol.

El cuadro Merengue pese a no jugar del todo bien y exhibir en los últimos juegos un nivel bajo como equipo, le bastó para superar a un raquítico América y al pusilánime planteamiento de su técnico, específicamente en la segunda parte del partido. Si el Real Madrid ofrece su mejor versión, América se lleva un marcador de escándalo. Pero insisto, las Águilas murieron de nada, fue conformista, derrotado desde el minuto uno y ante eso no hay nada que se pueda hacer.

En el presupuesto estaba que en esta ocasión David sucumbiera ante Goliat, pero las formas importan, da igual perder por un gol que por cinco, siempre y cuando juegues con el cuchillo entre los dientes y no te quedes pasmado, preso de tus propios miedos, traicionándote a ti mismo.