Pogba y la asignatura pendiente en Manchester

Hace siete años, un adolescente francés llamado Paul Labile Pogba de tan solo 16 años de edad deslumbraba y derrochaba talento en las inferiores del Manchester United. Un joven que a sus 19 años se fue por la puerta de atrás de Old Trafford y cuatro años más tarde regresaría por la puerta de enfrente, con alfombra roja y caravana.

La crónica de su regreso a Manchester estuvo llena de hermetismo, de rumores, de cifras y de mensajes subliminales por parte del jugador en sus redes sociales. La historia profesional de Paul Pogba es algo peculiar, o sui-generis si queremos llamarle así.

Los expertos en Inglaterra comentaban en aquel tiempo que era el sucesor de un Scholes, de un Giggs, en la media cancha de los Red Devils. Todo iba viento en popa, cuando de pronto todo se fue a la borda cuando Sir Alex Ferguson sacó del retiro a Paul Scholes a sus 37 años de edad para hacerse cargo del medio campo del United, esto no le agradó para nada a Pogba. Gracias a este berrinche del francés, el club decidió no renovarle su contrato, por lo que se fue a costo cero, sí, leyó usted bien, a coste cero a la Juventus de Antonio Conte. Todo esto aconteció en agosto del 2012.

En la Vecchia Signora el crecimiento de Paul Pogba fue descomunal y espectacular; depuró y perfeccionó su técnica, el disparo de media y larga distancia, e inclusive su capacidad para desbordar, además de aumentar su potencia física. De la mano de dos técnicos experimentados como Antonio Conte y posteriormente Massimiliano Allegri, en cuatro años consigui un palmarés fastuoso; cuatro "scudettos", dos Copas de Italia, tres Supercopas de Italia y, su asignatura pendiente: una final de Champions League perdida ante el Barcelona en el 2015.

Los directivos del Manchester United con la firme convicción de regresar a los primeros planos y al lugar que se merece a uno de los clubes más importantes a nivel mundial, contrató, primeramente a uno de los técnicos ganadores en la era moderna, el portugués José Mourinho, junto al portugués llegó uno de los jugadores más controversiales en los últimos años, el sueco Zlatan Ibrahimovic. No conforme con el delantero ex del PSG, el United tenía que dar un golpe mediático, por lo que se dio a la tarea de repatriar a uno de sus hijos adoptivos, sí, al francés que había dejado ir hace cuatro años.

Ya convertido en uno de los jugadores más importantes del futbol en la actualidad, y por ende codiciado por los grandes clubes de Europa, Paul Pogba sabía que tenía cuentas pendientes en Manchester. Pero, la Juventus no lo iba a dejar ir gratis, pese a que a ellos no les costó ni un solo euro, por lo que hicieron uno de los negocios más lucrativos.

al vendérselo al United en la módica cantidad de 130 millones de euros, convirtiéndolo así, en el fichaje más caro en la historia del futbol. El francés sabe la responsabilidad que esto conlleva, la presión por lo que se pagó por él será un peso específico que tendrá que sortear.

Paul Pogba deberá echarse el equipo al hombro y demostrar que tiene el carácter y el futbol suficiente para tomar la estafeta para, de la mano de Ibrahimovic, Mourinho y compañía, resurgir a un Manchester United que hace ya varios años está hundido en el anonimato.


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