Paro arbitral, golpe bajo a la Liga MX

El pasado fin de semana fue atípico para el futbol mexicano, donde un grupo, un gremio, logró lo nunca pensado en la historia moderna del balompié mexicano, parar la liga. La Asociación Mexicana de Árbitros (AMA), comandada por los caudillos, Francisco Chacón, Roberto García Orozco, Paul Delgadillo y José Luis Camargo, fueron los autores intelectuales de orquestar este paro laboral en protesta por la falta de garantías para salvaguardar su seguridad como árbitros.

Los colegiados le pegaron donde más le duele a la FMF, a la gallina de los huevos de oro. Por el paro laboral de los árbitros a manera de protesta, se dejaron de mover cerca de 60 millones de pesos. Una cifra bastante considerable que dejaron de percibir clubes, dueños, medios de comunicación, patrocinadores, proveedores de servicios, empleados de los estadios y comercio en las inmediaciones de los mismos.

La historia de cómo se gestó este bochornoso suceso ya todos la sabemos, y claro, los árbitros estaban en todo su derecho de rebelarse ya que no se estaba respetando el reglamento que la misma FMF presentaba. Pero a decir verdad, ¿era necesario llegar a tanto? ¿A tal grado de parar la liga? ¿No había otras medidas para encontrar una solución? Al parecer los federativos nunca creyeron que la amenaza de los árbitros de pararla liga si no se castigan a los agresores (Pablo Aguilar del América y Enrique Triverio de Toluca) se iba a cumplir. Tras la medida tomado por la AMA todos salimos afectados, incluyendo ellos mismos.

Los árbitros le ganaron la primera batalla a la FMF, a Decio de María, a Enrique Bonilla, a Eugenio Rivas y a los dueños de los equipos, que son quienes dictan y mandan en el futbol mexicano. Pero ojo, que esa victoria para los colegiados puede ser una arma de doble filo, puede resultar contraproducente.

Por más que Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX salga en los medios diciendo que no van a tomar represalias contra los árbitros es mera formalidad, mera hipocresía. ¿Ustedes creen que los dueños de los equipos, quienes son y se sienten jerarcas del futbol se van a quedar con los brazos cruzados tras perder 60 millones de pesos gracias a un puñado de "rebeldes"? Pecaríamos de ingenuos.

Empieza la cacería de brujas contra los árbitros, pero lo iremos viendo gradualmente, los caciques son inteligentes y saben que si ahorita comienzan a cortar cabezas se estarían echando la soga al cuello. Por lo tanto, para que se lleva a cabo esta macabra, maléfica, cizañosa, triquiñuela y confabulación, mínimo debemos esperar un año o dos máximos para darnos cuenta que los Chacón, los García Orozco, los Delgadillo y los Camargo, van a desaparecer del radar del futbol mexicano.

Honestamente no soy partidario de las huelgas, porque el dialogo debe ser parte primordial para llevar una buena relación tanto laboral como socialmente. Pero gracias a este paro arbitral, el gremio gana respeto por el momento, pero a su vez, tiene mayor responsabilidad para desempeñar mejor su trabajo, estarán bajo la lupa semana tras semana y cuidado cuando se equivoquen, porque entonces el yugo de su rebelión será su propio enemigo, y vamos, que esos 38 mil pesos por juego creo que valen la pena para que mejoren y hagan un buen trabajo, o ya mínimo aceptable.


Twitter: @WillyAsva