Lucrando con la necesidad del paisano

El pasado miércoles en la tierra prometida, en la 'ciudad del pecado', el Tri fue de paseo a pararse en la cancha del Sam Boyd Stadium para hacer acto de presencia ante su similar 'juvenil' de Islandia.

El nivel que presentó el combinado islandés fue insulso, vulgar, un equipo que no fue parámetro para medir a los seleccionados mexicanos. El país nórdico no fue ni la sombra de aquel país que maravillo al mundo del futbol en la pasada Eurocopa, de verdad lo digo y con todo respeto, muy pobre el nivel futbolístico de esta selección la que presentó su director técnico, Heimir Hallgrímsson.

Un equipo del Ascenso MX hubiera sido un rival decoroso para el Tri, hubiera puesto más resistencia y habría dejado mejores conclusiones y sensaciones a Juan Carlos Osorio a la hora de evaluar el desempeño de sus pupilos.

Para no ser tan meticuloso ni dar más pormenores de un intrascendente juego ante un rival malísimo, y que sobra decir que únicamente sirvió para hacer caja en las arcas de la Federación Mexicana de Futbol. Quiero ir al trasfondo, más allá del partido, y donde claro, el billete verde es la gallina de los huevos de oro donde algunos lucran con la 'mexicanidad' de los paisanos en el otro lado de la frontera.

Hace un par de años tuve la oportunidad de presenciar un amistoso entre el Tri y Honduras, en Houston, Texas. El juego fue, en términos generales insípido, un 0-0 hastiado, donde hubo pocas llegadas en ambos lados, un par de disparos al arco catracho y párenle de contar. Un clásico empate aburrido para terminar pronto. Pero cuál fue mi sorpresa, que la afición, mis compatriotas salieron felices, aplaudieron a los jugadores mexicanos y mi reacción fue de... ¿¡Eh!? ¿Por qué aplauden si fue un juego inapetente? De inmediato le pregunte a un paisano (mientras este aplaudía); ¿Por qué aplaude un 0-0? ¿No le pareció un juego aburrido, sin goles y pocas emociones? Y después de escuchar su respuesta entendí muchas cosas, que quizás no comprendía hasta ese momento.

Con una felicidad que irradiaba en su rostro me respondió; "para nosotros, los que vinimos a este país en busca del sueño americano y que no podemos regresar a nuestro país, esto es lo más cercano que puedo estar de México, de nuestra gente, de nuestras raíces, cantar el Himno Nacional en EU, significa mucho para nosotros". Después de su respuesta, me quede sin palabras.

Tras el insulso espectáculo que presentaron los poco más 30 mil aficionados en el Sam Boyd Stadium en Las Vegas, que en su mayoría eran mexicanos, me pongo a pensar en este personaje que me compartió su historia y me preguntó; ¿qué manera tan vil y mezquina de lucrar con la necesidad del mexicano? Si vas a ofrecerles un producto cuando menos que sea de calidad y no las migajas de siempre. No estoy en contra de que el Tri, o en este caso la FMF hagan dinero, en lo que si estoy en contra es que al paisano le den gato por liebre. ¿Por qué la FMF no hace esos amistosos aquí en México? ¿Porqué no hacer un juego ante Islandia en el Jalisco, Volcán o en el Azteca? Porque saben perfectamente que no es redituable, la gente no iría a perder su tiempo a ver esa clase de partidos.

El día que el paisano se dé cuenta que están lucrando vilmente con su ansiedad y necesidad de 'mexicanidad' y dejen de consumir ese producto de tan baja calidad, hasta ese entonces la FMF entenderá que es momento de ofrecer un producto digno.



Twitter: @WillyAsva