EU y Panamá bajo la lupa

Le llegó la hora a Juan Carlos Osorio, llegó el momento para demostrar si de algo han servido sus experimentos, ha llegado el día, o los días, para que se den cuenta los directivos si fue acertada la decisión de respaldar al técnico colombiano. El próximo 11 y 15 de noviembre serán las primeras audiencias del juicio al que será sometido.

Juan Carlos Osorio sabe perfectamente que su puesto está en juego cada partido, entiende perfectamente que en el Hexagonal Final, que está a punto de comenzar, no hay margen de error. Si bien como visitante, dentro del "librito" un empate es un tanque de oxígeno, la derrota seria peligrar su continuidad al frente del Tri, por lo que no va a tomar riesgos innecesarios y por ello ha convocado a toda la legión europea conformada por 13 elementos, pero que suman 16 con pasado europeo.

Por azares del destino nos tocó, o le tocó a Osorio comenzar su peregrinar en tierras gringas, específicamente en Columbus, donde México tiene amargas experiencias, y para no irnos muy lejos, como olvidar el famoso "dos a cero", en el que fue el debut y despedida de Luis Fernando Tena.

El 11 de noviembre será el debut del Tri en el Hexagonal ante su similar de Estados Unidos, un juego complicado por lo que históricamente representa, más allá de ser el clásico de la CONCACAF. El conjunto de las barras y las estrellas siempre se le ha indigestado a México, por lo que Osorio tiene que plantear meticulosamente su estrategia para salir bien librado de Columbus. Ahí se verá el trabajo del profesor Osorio, una labor que, a final de cuentas los resultados han sido positivos, las formas son las que no terminan de convencer, pero aquí se puede defender el estratega colombiano y recurrir a un viejo adagio; el fin justifica los medios. Y queramos o no, ahí va paso a paso, partido a partido. Pero, en el Hexagonal Final la historia cambia completamente, porque un despiste, un mal resultado puede ser catastrófico, por lo que, un error, una derrota, inmediatamente prenderían las alarmas en la FMF, y no duden que haya cambios inmediatos en el banquillo azteca.

Después de pasar la aduana en EE.UU., se viene el segundo duelo cuatro días después, ante Panamá. Quizás, y desde mi postura, creo que es el partido más complejo para Osorio y explico el por qué; si el Tri logra obtener los tres puntos en Columbus, en consecuencia estará obligado a ganarle a Panamá, o en dado caso un empate no estaría mal, 6 puntos de 4 no estaría nada mal. Pero, si México pierde o empata ante los gringos, la situación se pondrá crítica. En primera instancia peligraría la continuidad de Osorio, la tensión en el seno azteca sería alta, la presión a la que estarían sometidos tanto jugadores como cuerpo técnico estaría al máximo y el juego ante los panameños cambiaría drásticamente de tintes.

Por lo tanto, el juego ante Estados Unidos es de suma importancia, trascendental cosechar puntos, si son los tres qué mejor, las formas y los métodos serán sometidos al ojo clínico, bajo lupa, pero lo verdaderamente importante es no perder en Columbus, los daños colaterales podrían acarrear una crisis con efecto domino. Insisto, no claudicar en Columbus es la clave para no caer en la paranoia.

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