Diego Lainez, 'el salvavidas' de Ricardo La Volpe

El Club América vive en una evidente crisis, tanto futbolista como disciplinaria. Pero dentro de las penumbras, una luz tenue ilumina el camino americanista. Un niño, un mocoso llamado Diego Lainez Leyva de tan solo 16 años de edad es en quien Ricardo La Volpe se cobija, se arropa, se escuda para evitar el escarnio público por las evidentes carencias y fracasos que en tan solo meses ha logrado dirigiendo a las Águilas.

No todos los días se puede ver un debut de un escuincle de tan solo 16 años de edad, y menos en una liga mexicana que es resultadista, donde el tiempo y el rendimiento de los equipos y técnicos no da para debutar a jóvenes canteranos por la exigencia de resultados.

Lo que sucedió el pasado 4 de marzo en el Nou Camp pueden ir guardándolo, atesorarlo, porque independientemente de los colores, muy difícilmente volveremos a ver el debut en la Primera División alas 16 primaveras.

Diego Lainez Leyva, con su peculiar número340 y con 16 años, 8 meses y 25 días, debuta con el Club América en la Liga MX, el tercer jugador más joven en hacerlo con los azulcremas; Manuel Camacho Meléndez, es el jugador más joven en debutar con América al debutar con 15años, 4 meses, y 14 días en 1944, el segundo fue Alberto Ordaz Ramírez con 16años, 4 meses, y 19 días en 1972. Por lo que, guste o no, ‘El Bigotón’ ya dejó huella en Coapa pese a las paupérrimas actuaciones de su equipo durante su estancia.

Las cosas no andan bien por los escritorios de Coapa; de diciembre a la fecha, América ha perdido una final de liga, fue al Mundial de Clubes hacer el ridículo, en la liga están en el puesto número 13, fueron eliminados de la Copa MX, y por si esto no fuera poco, prevalece la indisciplina y las malditas lesiones. Pese a las inclemencias de los tiempos, hay esperanza, una pequeña luz en la que todos los americanistas ponen su atención, un joven de apellido Lainez.

Ricardo La Volpe muy hábilmente, que se debe reconocer, tiene ojo clínico para debutar jóvenes, no podía llegar en mejor momento el de Diego para amainar la ola de críticas que le llueven por el misérrimo juego de conjunto que desarrollan las Águilas. Para distraer todas las miradas, La Volpe tuvo que echar mano, literalmente sacarse un as de la manga, para contrarrestar las críticas, y su escudo, su salvador, su protector, tenía que ser un joven de 16 años de edad. 

No culpo a La Volpe, ya que el chico tiene calidad y un próspero futuro, porque tiene desparpajo y se planta como todo un jugador curtido en la cancha. Hoy en día el equipo no le da satisfacciones a los aficionados, no llegan los resultados y suman fracaso tras fracaso. Diego Lainez puede ser ese somnífero, ese ídolo que con tanta ansiedad buscan los seguidores azulcremas y que gracias a la habilidad, ojo y sacramento de Ricardo La Volpe, los americanistas, la prensa, usted y su servidor, tenemos la distracción para omitir por un momento la crisis del Club América y enfocarlos reflectores sobre un niño de 16 años que maravilla y deslumbra al futbol mexicano.


Twitter: @WillyAsva