Objetivo: Copa Confederaciones

Juan Carlos Osorio ya no tiene tiempo para experimentar, los duelos ante las selecciones B de Croacia e Irlanda fueron sus sparring para ver a los jugadores que quiere para afrontar la eliminatorias mundialistas, Copa Confederaciones y Copa Oro. 

El próximo 8 de junio, el Tri se enfrentará a su similar de Honduras, tres días después a Estados Unidos. Ambos juegos serán en el Estadio Azteca, par de juegos que no deben representar problema alguno para sacar un resultado positivo y consolidarse en la primera posición de la eliminatoria y de esta manera amarrar el boleto para asistir al Mundial de Rusia 2018.

En los próximos dos partidos del Tri, inclusive, Juan Carlos Osorio puede darse el lujo de probar jugadores, o como el timonel colombiano le llama; dar rotaciones, para observar y afinar detalles previo a la que sin lugar a dudas será su prueba máxima, la Copa Confederaciones. 

Nunca pensé decir esto, pero definitivamente el Tri debe tomar estos dos juegos de eliminatoria como preparación para afrontar la Confederaciones, justa donde se verá el verdadero nivel y para qué está la selección de Juan Carlos Osorio.

El 18 de junio se abre el certamen ante Portugal, actual campeón de la Eurocopa, sin lugar a dudas será el rival a vencer, y no solo para México, sino para el resto de los combinados. Tres días después, el siguiente rival es Nueva Zelanda para los aztecas, un rival ad hoc para sumar tres unidades que no debe representar ningún problema porque hombre por hombre, línea por línea, México es mejor. Por último, el 24 de junio se juega ante Rusia, rival al que el Tri debe ganar, pese a ser los anfitriones, ya que en ese juego con plena seguridad les auguro que se jugará su pase a las semifinales, donde muy posiblemente se enfrente al actual campeón del mundo; Alemania, o a Chile. 

Juan Carlos Osorio sabe perfectamente que estará en el ojo del huracán durante el certamende la Confederaciones, el funcionamiento de la selección mexicana va a estar bajo la lupa, bajo un minucioso análisis de los especialistas para desmenuzarlos errores tácticos y técnicos que cometan sus jugadores y que desnude las falencias. Y se preguntaran ¿por qué tan rigurosos y exigentes? Por una simple y sencilla razón; que somos especialistas en criticar, en ver lo malo, escudriñar hasta más no poder. Y, definitivamente creo que debemos mantener una paridad en este sentido. Así como subrayamos los errores, también debemos ponderar el buen trabajo que se haga. 

Claro quedebemos exigirle a Osorio que juegue bien el Tri, que tenga identidad, que guste, que proponga; teniendo estos ingredientes casi siempre se gana, muy difícilmente se pierde. Si bien las cosas se complican y salen mal, debemos exhibir los errores para ayudarle a solucionarlo, para que los corrija. Con base en estos análisisy sacando sus propias conjeturas debe ayudarle para mejorar, tal y como pasó con el famoso y tormentoso 7-0, donde estoy plenamente convencido que no volveráa suceder.

Osorio sabe perfectamente que su destino en el banquillo tricolor depende en gran medida del papel que haga en la Copa Confederaciones, aunado a la Copa Oro, que por obligación debe ganarla. Si el técnico colombiano quiere llegar al Mundial, en estos dos meses se tendrá que ganar su lugar en el avión con destino a Rusia 2018. 



Twitter: @WillyAsva