El capricho de Juan Carlos Osorio

Se disputaron los primeros dos partidos del Hexagonal Final, el Tri regresa a casa con saldo positivo, obtuvo cuatro puntos de seis posibles, pero honestamente para el nivel que presentó México en Columbus, es poco. Se quedaron cortos.

Los pupilos de Juan Carlos Osorio conquistaron Estados Unidos, específicamente Columbus, una aduana que era un dolor de cabeza, pero por fin se ganó, y no solo eso, sino que también nos dimos cuenta de lo capacidad y el nivel futbolístico al que puede llegar el Tri bajo la batuta del profesor Osorio.

Ante Estados Unidos se jugaron, los que al parecer, han sido los mejores 45 minutos en la era de Juan Carlos Osorio. Un equipo intenso, frontal, propositivo, con variantes, aunque un poco espeso en la zona baja, pero que cumplió a secas. Un once inicial ofensivo, desafiante, ante un rival que por la historia más reciente imponía respeto, pero los jugadores y el técnico estaban convencidos del objetivo, que era traerse los tres puntos a casa. Y se consiguieron, el equipo vino de más a menos por las imponderables del partido, específicamente por la lesión de Andrés Guardado, que tras su lesión en el primer tiempo, el equipo mostró otra cara, fue un antes y un después con y sin Guardado.

Lo importante es que, tras sufrir de más y con gol de último minuto de Rafa Márquez se pudieron rescatar los tres puntos que sirvieron para derribar muros y viejos fantasmas. Un triunfo que anímicamente da confianza, fortalece al grupo, que da realce y sales con la frente en alto, erguido. Tras el juego en Columbus todo parecía miel sobre hojuelas, todo mundo elogiaba a Juan Carlos Osorio, y con justa razón, pero que dejaba espacio para la crítica por el bajón que sufrió el equipo.

Con esa confianza se llegó a Panamá, los tres puntos se daban casi por hecho, pero ¡oh sorpresa! Los canaleros fueron un duro rival, que ante la inferioridad técnica y futbolística supieron contrarrestarlo con fortaleza física, con ímpetu, con gallardía y hasta cierto punto con exceso de fuerza. México cayó en su juego y el resultado fue un TRIste empate a cero goles que nos dejó un sabor amargo, porque las benditas rotaciones regresaron y con ellas el desdén, tras la grata impresión que se había dado en Columbus.

México no dio un buen partido, fue la contraparte de lo que hizo ante el conjunto de las barras y las estrellas. Una vez más se comprobó que las rotaciones afectan al sistema, sí claro, si a Juan Carlos Osorio le dicen, te doy cuatro puntos de los seis los firmas inmediatamente, y creo que todos en realidad. Pero aquí lo importante es saber el cómo los consigues, las formas.

Insisto, cuatro puntos de seis son pocos, México tuvo para traerse los 6, pero gracias a los caprichos de Osorio solamente fueron cuatro. Quiero hacer una analogía para darme a entender mejor. Por ejemplo, si comparamos las rotaciones del Tri con un empresa manufacturera, sería algo así como; si el Gerente General pusiera al jefe de Sistemas a hacer el trabajo de Contaduría, o pone al jefe de Logística a hacer las labores en Recursos Humanos. Es decir, todos acatarían las órdenes para realizar el trabajo, pero si no son expertos o están calificados para desarrollar dichas tareas las cosas saldrán mal y en el mejor de los casos a medias. Por lo que, no puedes inventar ni dar responsabilidades a quien no puede cumplirlas adecuadamente, para ello se especializan en un ramo y deben ejercer su profesión en el área correcta. Es lo mismo con las rotaciones, debes poner a los mejores en su posición y no buscar el hilo negro ni mucho menos jugarle al "creativo".



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