Osorio y su penitencia; 7-0 su fantasma

Por principio de cuentas quiero dejar bien en claro que no soy ni pro ni contra del director técnico de la Selección Nacional, pero hay ciertas situaciones que están asfixiando, carcomiendo y sofocando a un Juan Carlos Osorio para que deje la silla más caliente del futbol mexicano. Claro está que si se llega a ir el técnico colombiano en pleno o antes de comenzar el Hexagonal Final de la CONCACAF, será por los resultados obviamente, pero en gran medida por la presión mediática que se le ha generado gracias al entorno del Tri.

Por principio de cuentas ¡ya basta! De estar poniendo el dedo en la llaga sobre ese fatídico, trágico, humillante y vergonzoso 7-0 ante Chile en la Copa América Centenario, ¡ya basta! De estar azotándonos el látigo de ese maldito 7-0, o ¿siempre lo vamos a estar recordando, cada partido antes y después? Venga, ya hay que superarlo, fue un accidente del futbol, como a toda selección le ha pasado. Claro que se queda impregnado ese resultado en el subconsciente, pero seguir consumiendo ese argumento nos llevará a un retroceso constante. Al final del juego contra Honduras –que sí, es verdad, no se jugó bien y la gente no se fue nada contenta con el 0-0 en el Azteca- el "7-0" lo escuche y leí por todos lados, dando argumentos inverosímiles.

Por poner un ejemplo muy claro; en sus trabajos, cualquiera que realices, cuando te equivocas y cometes un error ¿te lo están recordando los siete días de la semana? Obviamente no, corriges, aprendes y sigues adelante. El mismo caso aplica para Juan Carlos Osorio y su error.

Es verdad, quizás los métodos y formas de Osorio no convencen pero son efectivos, simple. Y las estadísticas están allí: 16 puntos de 18 posibles, un empate solamente, se ganó en Honduras y en El Salvador, aduanas que históricamente son complicadas para el Tri... ¿Entonces porque muchos quieren su cabeza? ¿Por qué la prensa digital, impresa, radio y televisión contaminan? Osorio fue contratado para dar resultados y los está dando, de verdad no entiendo, nunca estamos contentos. Cuando Juan Carlos Osorio fue anunciado como nuevo técnico del Tri, por todos lados lo vitoreaban que era un gran técnico, un estudioso del futbol, y lo es, pero ahora el discurso ha cambiado ¿doble moral?

Siempre he tenido la apreciación de que los comunicadores en muchas ocasiones cometemos un grave error; nos olvidamos que nuestra opinión pesa y repercute sobre los aficionados, los contaminamos, los influenciamos y no los dejamos que tomen y formulen sus propias ideas, opiniones, si no que queremos llevarlos, encaminarlos y convencerlos de que nuestro juicio es el veredicto final, y no, nuestra posición, una cámara, un micrófono, una pluma, no nos hace dueños de la verdad absoluta.

Cabe señalar que los aficionados saben más de futbol y tienen su propio concepto sobre cómo le está yendo al Tri del profesor Juan Carlos Osorio, simplemente quiero poner las cartas sobre la mesa, como lo mencione antes; fue contratado para dar resultado y ahí están, ustedes decidan si va bien o mal.

Se viene la recta final rumbo a Rusia 2018 y desde ya, la prensa remueve las aguas, cuando deberían amainarlas. Aún no empezamos y ya se está juzgando a Osorio, que si se va antes o durante el Hexagonal, que no llega a Rusia. Toda esa presión que nosotros mismos generamos por supuesto que repercute en el técnico y jugadores, no digo que no cuestionemos, pero hay maneras y formas, no pidiendo y alardeando su cese, cuando nuestro trabajo es fungir como juez, del veredicto final que los directivos se encarguen.