Liguilla y Clásicos

La Liguilla del futbol mexicano ya comenzó en su fase de cuartos de final, y para beneplácito de los aficionados al futbol, con y sin camisetas puestas, nos regaló dos Clásicos; el Nacional y el Regio. Además de dos series más: Pachuca-Santos y León-Morelia.

Los juegos de ida se llevaron a cabo miércoles y jueves, mientras que unos nos ofrecieron atractivos y entretenidos juegos, otros simplemente parecían de la jornada dos del torneo regular. El juego que acaparó los reflectores y ha derramado mucha tinta fue el Clásico Regio, muy por encima del Nacional, el que simplemente dejó mucho que desear más allá de las garrafales decisiones arbitrales que empañaron un juego que prometía mucho, pero solamente se quedó en eso, una simple y vana promesa.

Quizás con un poco menos de reflectores y "propaganda" mediática, en el Morelos, en un juego que no ofreció muchas emociones, León saca un buen resultado al empatar 1-1 con la Monarquía. Mientras tanto en el TSM, Santos sufre y tiene que venir de atrás para empatar a los Tuzos del Pachuca, que se habían ido al frente en el minuto 42 con gol de Franco Daniel Jara. Diego Hernán González puso el empate en el tablero al 66 para poner cifras definitivas y dejar todo para este sábado en el Estadio Hidalgo.

Los juegos que llamaban la atención se disputaron en el Volcán y en el Estadio Chivas (antiguamente Omnilife). El primer Clásico o más bien, Derby, se disputó en la casa de los Tigres. Un partido que ofreció muchas emociones, que nos mantuvo entretenidos los 90 minutos. Rayados hizo un juego perfecto en todas su líneas, Antonio Mohamed le ganó la partida a un viejo lobo de mar como lo es Ricardo Ferretti, un técnico que sabe cómo jugar estas instancias. El marcador final en el juego de ida refleja plenamente lo que sucedió en el campo y lo superior que fueron los pupilos del Turco. El Tuca, fiel a su estilo, en el pecado llevó la penitencia. Aunque la serie no está definida, y menos cuando es un Clásico, Rayados tiene prácticamente pie y medio en las semifinales, pero todavía falta lo que diga Ferretti y sus muchachos, que son quienes tienen la última palabra.

El jueves pasado, y cuando todos esperábamos un exquisito platillo para la cena de gala, el juego que todos estábamos esperando, que después de ver la excelsa exhibición que nos ofrecieron Tigres y Rayados, el Chivas contra América estuviera mínimo a la altura de Clásico Regio.

Pues no, el Clásico Nacional quedó a deber, estuvo muy por debajo de las expectativas que generó. Dejando de lado los garrafales errores arbitrales de César Arturo Ramos Palazuelos que condicionaron y marcaron el rumbo del partido por sus constantes pifias, no debe ser pretexto para el pobre nivel y la postura que propuso Ignacio Ambriz y sus Águilas, ya que fue timorata, reservada, raquítica. América por historia, por el presupuesto y la envergadura que tiene, no debe permitirse dar este tipo de exhibiciones, unas de las más pobres futbolísticamente que he visto en los últimos clásicos.

Matías Almeyda sabía perfectamente que su equipo era el obligado a sacar un buen resultado, ya que estaban en su casa. Con sus virtudes y limitantes, el Rebaño intento, busco, propuso y provoco al rival, pero este, simplemente fue a no perder, a encerrarse, a esperar el juego de vuelta en el Azteca para definir la serie. Una peligrosa decisión de Ambriz, ya que puede ser el que le salve el pellejo o bien, el juego que ponga su cabeza en la guillotina.

El domingo por la noche ya tendremos a los cuatro semifinalistas, que tras lo exhibido en los juegos de ida, me la voy a jugar con Pachuca, León y Rayados. Mientras que para el Clásico Nacional, pienso que Chivas puede hacerle pasar una amarga noche a las Águilas.



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