El Minuto 90

Juan Carlos Osorio

Quiero abrir esta columna siendo muy cruel: Juan Carlos Osorio terminará el Mundial y no será más el director técnico de México. Hay que ser más claro, no es por falta de capacidad, tampoco por falta de conocimientos, el tema fundamental es que en México, a los medios de comunicación, les gusta que al Tricolor le vaya mal. Osorio sabe a lo que me refiero. En México hay este concepto extraño que solo lo he visto en este país, en el que al mexicano le gusta ver qué le vaya mal a otro mexicano. Y no se diga si el técnico es extranjero. En México, a los mexicanos les gusta romperle las pelotas al entrenador. Gozan cuando al técnico nacional lo despiden. ¡Ahhh! pero van al Mundial a ponerse una borrachera de aquellas. Unas fichitas. Todavía recuerdo esta descripción que acabo de volver a leer en Milenio Diario que un colega escribía en el año 2014: “La mejor afición del mundo en los Mundiales”; sin embargo, las acciones de los aficionados del Tri han causado vergüenza pública y hasta disputas diplomáticas. Durante la fiebre mundialista en tierras galas, Rodrigo Rafael Ortega buscó un lugar resguardado para no orinar en la calle. Descubrió una pequeña llama conocida como “La Flama Eterna”, bajo del Arco del Triunfo de París, la cual ardía desde 1921. Ortega orinó sobre ella. El hecho provocó la indignación de los franceses, tensó las relaciones diplomáticas entre México y Francia, y el fanático terminó en la cárcel durante un buen tiempo. En Corea, un hincha nuestro detuvo el tren bala. En Sudáfrica un aficionado le puso sombrero de charro a la estatua de Nelson Mandela. En Brasil otro paisano se lanzó desde un barco y murió, otros mexicanos golpearon brutalmente a un brasileño y terminaron en la cárcel. ¿Qué le puedo decir?

Si los representantes de los medios de comunicación estuvieran tan preparados como Osorio, tendríamos mejores aficionados al futbol y a nuestro país.  

guillermo.gonzalez@milenio.com

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