El Minuto 90

El Mundial de...

Este Campeonato del Mundo en el que tuve la gran fortuna de disfrutar trabajando para Grupo Multimedios sin duda pasará a la historia por varias cosas, por lo que le podríamos bautizar de muchas maneras.

El “Mundial de las Sorpresas” podría ser el título más recurrente que le pudiéramos colocar. Ver a naciones como España, Italia o Inglaterra no poder avanzar de la fase de grupos, sin duda, a muchos se nos quedó grabado.

Observar el futbol de representativos como Costa Rica, con mención honorífica, Argelia, Colombia, Chile y porqué no, de nuestra selección mexicana, primero sometiendo y luego en las instancias finales metiendo en serios aprietos a los supuestos equipos poderosos, también dejó marcado a Brasil 2014.

Obviamente no se olvidará el gran despliegue de los alemanes, quienes retomaron las raíces del balompié al utilizar principios tan básicos como tocar la pelota de manera correcta y siempre buscando al compañero mejor ubicado o la perfecta repartición del esfuerzo y del terreno de juego, para obtener su tercer título mundial.

De nuestro México nos acordaremos que la selección hizo mucho más de lo esperado, aunque al final el resultado fue el mismo de los últimos Mundiales, pero no podemos negar que hicieron enorgullecernos de nuestro equipo y alimentar la esperanza de que ahora sí era el bueno.

Me quedo con la gran capacidad atlética, futbolística -y quizás histriónica- de Robben, quien desde el minuto 1 hasta el ciento y tantos que llegó a jugar en un partido, fue punzante, intenso, inteligente, peligroso al frente y solidario al regreso.

Con la gran clase de James Rodríguez, un colombiano que conjuga perfectamente los verbos pasar y anotar en todos los tiempos. Se robó el título de goleo y el reconocimiento mundial de su gran talento.

Del campeón hay muchas cosas y muchos a quienes reconocerle su gran capacidad. El dominio total y absoluto de Neuer de cada centímetro de su área, la entrega de Schweinsteiger, el liderazgo de Philipp Lahm, la contundencia de Müller o la jugada preciosista de Mario Götze para definir el título.

El récord de Miroslav Klose, quien con la máquina germana se convirtió en el máximo artillero en la historia de los Mundiales.

Las goleadas que se llevaron el campeón defensor España en su debut (5-1 ante Holanda), o la humillante caída del anfitrión en semifinales por 7-1 ante los germanos.

La mordida de Luis Suárez, las atajadas de Tim Howard, Keylor Navas y nuestro Memo Ochoa, los terribles errores arbitrales en muchos partidos y los divertidos “memes” que se crearon en todo el mundo, también identificarán a este Mundial.

También el 13 de julio del 2014 fue el día en el que Diego Armando Maradona y Pelé, y quizás hasta Johan Cruyff y Franz Beckenbauer, reafirmaron su derecho de decirle a Lionel Messi que hay niveles. Todo esto nos dejó Brasil 2014 y ahora hay que apuntar hacia Rusia 2018.

Además de lo que ya le mencioné, ¿usted qué más recordará de Brasil 2014? 

 

guillermo.gonzalez@milenio.com

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