El Minuto 90

El América y los árbitros

El América es tan grande que no necesita ayuda de los árbitros, ni hoy ni nunca. Pero el sábado pasado me quedé pensando toda la noche ¿por qué José Alfredo Peñaloza se empeñó en ayudar al América y dañar al Monterrey?

No lo comprendo. Las Águilas cuentan con el ataque más poderoso de este continente. Oribe Peralta, Carlos Darwin Quintero, Darío Benedetto, Rubens Sambueza, Osvaldito Martínez, Michael Arroyo y el Rifle Andrade. Es un equipazo que no necesita de la ayuda de nadie.

Lo del sábado fue vergonzoso. Me dio pena ajena la actuación del árbitro. Todo lo pitaba a favor de los azulcremas. Fue un descarado.

No le daba pena lo que estaba haciendo. Dejaba que los americanistas hicieran de todo, mientras que a Rayados le señalaba faltas inexistentes.

En serio, no quiero ser localista, pero lo de Peñaloza fue un desastre. Me daba la sensación por momentos que estábamos en un partido del América de 1980.

Todos recordamos aquellas épocas en que era evidente el apoyo de los nazarenos a los de Coapa. Eso no puede estar sucediendo en el año 2015. El árbitro le anuló un gol legítimo a Dorlan Pabón, le perdonó una tarjeta roja a Osvaldito, le perdonó a Rubens Sambueza la segunda amarilla en una falta sobre Gargano.

Oribe hizo dos faltas seguidas en la salida de Rayados, empujó a Osorio y se le barrió a Dorlan. Y salió limpio.

Le marcó dos faltas inexistentes a Cardona en el mediocampo. Goltz se cansó de jalarle la camiseta a Montes en los córners.

En fin, puedo hacer un libro de los horrores y errores del árbitro. No puede ser tan descarado el apoyo al América. No lo entiendo. No lo necesita. Ellos no necesitan jugar con 12 como en alguna ocasión lo dijo el Tuca Ferretti. 

 

guillermo.gonzalez@milenio.com

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