Desde el Tendido

La muerte de un torero

Estimados amigos lectores y aficionados, apenas ayer  nos hemos enterado de la terrible muerte de nuestro compañero de afición, el Forcado Eduardo del Villar, hecho que se dio en Seybaplaya Champotón Campeche, El Cabo de cara ( que es el primer forcado que recibe al toro o comúnmente cabo de pega ) intentó en un segundo viejo del toro de Rancho Seco hacer la pega como los cánones de este tipo de suertes lo obligan, Eduardo recibió bien la cabeza del toro pero uno de los pitones fue apuntando hacia el cuerpo pues no pudo encunarse bien, lo que provocó que dicho pitón encarara en el cuerpo de Eduardo y destrozara la continuación de la femoral lo que produce sangrados profusos e intensos normalmente incontrolables hasta por los más expertos, aunado a esto los demás forcados que ayudan al de cara que son el primer ayuda y el resto pues con su propio peso si ya había internado el pitón un poco en el cuerpo de Eduardo pues lo hundieron todavía más, claro está sin culpa y sin provocación dado que este tipo de suertes, repito, son especiales y el grado de riesgo es exponencialmente mayor.

Se concatenaron las condiciones para que el 19 de Mayo se escribiera con letras muy negras en la historia del toreo unos renglones tristes, desafortunados y lamentables. Así es a veces el toro,  no solo hay aplausos, orejas y rabos, en el toro también hay otro tipo de situaciones, esas que le dan seriedad, formalismo y miedo a los que están en esto. 

Sí,  es una fiesta pero en ella hay también elementos que nunca se deben dejar de lado o deben olvidarse y es que en esta fiesta hay siempre un halo escalofriante por la posibilidad de una tragedia o de una muerte como sucedió.

Este recinto que conocemos como plaza de toros tiene esa característica, cuando se tiene la oportunidad de entrar a un ruedo sin que haya festejo y se camina hacia el centro, se puede sentir en el ambiente, en el aire, en su silencio que vive la posibilidad de muerte y no me refiero a la del toro sino a la del humano, la del artista, la del torero. 

No olvidemos que en esta puesta en escena en todos los actos de esta obra hay una fiera siendo sometida por su bravura y por su nobleza pero que no perdona el error, no perdona la distracción y no perdona cuando se le subestima, el precio, es caro, es doloroso, es la muerte.

Y es aquí donde hago una parada en las reflexiones, porque se debe hacer un alto y soslayar que en este espectáculo primordialmente existe un diferenciante de muchos otros o casi su totalidad, aquí es la transformación de la posibilidad de tragedia en arte que emociona.

No hay abuso, no hay ventaja, no hay explotación de oportunidad, no hay nada de eso, es la inteligencia humana sobre la fuerza bruta conjugadas y como resultado: La expresión artística, de valor y de valentía. Si esto no se puede entender, si esto no se puede aceptar, entonces no hay apreciación del espectáculo y mucho menos no habrá reconocimiento. Así es el toro, así es la fiesta brava, así el muchas veces el destino de los que estamos en esto, así es.

Descanse en Paz Eduardo del Villar, hidalguense de 26 años, Hombre, Torero, Forcado y muy Valiente, Descanse en Paz. Ole !