Desde el Tendido

Entre mala suerte, divas e ignorantes.

Estimados, amigos lectores y aficionados, este domingo Tendido Taurino hizo acto de presencia en la Plaza de Toros El Nuevo Progreso de Guadalajara, ¿la razón de acudir?, sencillo, uno de los carteles más significativos e importantes del país en lo que va de la temporada,  José Antonio Morante, Julián López “El Juli”, Ricardo Frausto, este último tomando la alternativa…

¡vaya padrino y testigo! La plaza a reventar. Un sol esplendoroso y hasta ese momento todo puesto para presenciar una gran tarde de toros en quizá la más exigente de las plazas de México, en punto de las 16:30 horas como era de esperarse sonaron trompetas y timbales con lo que se dio inicio al festejo,  tardos los tres, salieron a tomar sus posiciones,  muy serios tanto “el Juli” como Morante, el único que correspondía a los llamados era Frausto.  

Con su primero y muy rechiflado por su poco trapío, el recién alternativado se preocupó por hacer las cosas limpias, exactas y bien hechas, no corrió con suerte y no conectó con el respetable quizá más porque la gente estaba resentida por el poco trapío del burel, siguió el turno de Morante y volvió a salir un ejemplar de poca presencia y la rechifla se manifestó de nuevo, un toro que se vencía por el lado izquierdo y de lo cual no quiso saber nada Morante, a partir de ahí se vino la debacle y la tarde se descompuso, el brujo se hizo presente en el ruedo y comenzaron a suscitarse cosas muy extrañas, no recuerdo haber visto tantas cosas desafortunadas juntas en una plaza con figurones del toreo. Los toros de Los Encinos y los de San Isidro, muy pobres de cabeza, poco ofensivos, eso sí verlos correr era una oleada de grasa por los lados, el único que vería con agrado eso sería el carnicero pues estaban muy gordos.  

Primero sale un toro bravo que en el segundo remate en un burladero se rompe el pitón derecho, al Juli le mientan la madre por no “arrimarse” según esto y el madrileño se encasta y encara al sector de sol que le estaba gritando, a Morante se le va un toro vivo a los corrales después de 5 avisos ( no se escuchaban bien desde donde se encontraba el juez ) en medio de la rechifla y cualquier cantidad de improperios de los que en verdad deben doler y humillan, al Juli, le sale su segundo y ya en la muleta se le rompe la mano izquierda de un toro que hubiera sido de orejas y rabo, regala un toro de Fernando de la Mora que fue muy bueno siempre a más y corta una oreja que debieron ser dos por fallar con el estoque, Morante regala también un toro y le sale lastimado de la mano derecha y como era de regalo por reglamento no aplicó cambio, la rechifla se incrementa, Antonio Barrera, apoderado de Morante corriendo por el callejón e increpando a la autoridad y a la empresa, todo mundo desconcertado, entran y salen de toriles, no se sabe si se cambia o no, el burel después de ser picado y banderilleado opta por echarse y la escena se vuelve de absoluto desorden, los subalternos jalándole la cola, los cuernos, empujándolo y nada, se da la orden de descabello y al acercarse el puntillero súbitamente el toro se reincorpora, el público se enardece todavía más, cojines por doquier.

Frausto cumplió a secas con su segundo. En fin: 3 Toros 3 de San Isidro y 3 de Los Encinos que protagonizaron una fallida tarde de toros, un reserva de Fernando de la Mora que salvó el esfuerzo de acudir hasta allá y uno de Santiago que ni siquiera estaba reseñado acabó con la escena. ¿Qué pasó? ¿En qué momento se desarticuló y esfumó la suerte? ¿Quién le abrió a la concatenación del desorden? y al final, mi reflexión, ¿a qué corrida vine?, Ni hablar, así es esto del toro, bien decía mi señor padre (QEPD): “Para ver las buenas corridas hay que ir a todas porque no se sabe qué pasará” ...  ¡Ole! La