Desde el Tendido

Pues dirán lo que quieran pero no me gusto mucho

Estimados amigos lectores y aficionados, el pasado domingo en punto de las 4:25 me puse a ver la corrida que se transmite por cable desde la Plaza México, durante toda la semana y desde los portales en internet había estado observando lo que se comentaba de la ganadería de la Joya que tiene sangre de Domecq y que el encierro había sido reseñado con mucha anticipación, hasta algunos programas especializados en Toros mostraron imágenes en video del encierro en los corrales de la ganadería y todo era una gran expectativa desde el punto de vista del ganado.

No se podía quedar también la gran expectativa de los toreros que le denominaron incluso el cartel de las tres “S”, (omito el plural porque tiene problemas de mal entendimiento), Sánchez, Saldivar y Silveti.

Hace algún tiempo se habló de que esta tercia sería apoteósica y que reventaría las plazas por su variedad de estilos, cohesionado por su valentía y con su alto valor estético, pues bien, aquí va lo que observé: Una entrada un poco mejor que las ultimas, no mucho, si acaso pude observar que solo habría un cuarto de plaza del numerado, el ambiente al inicio estuvo frío, se tardaron en tocar Cielo Andaluz y desconcertó, casi a fuerzas salieron a agradecer el aplauso del respetable, los toros de no ser porque los dos últimos fueron bien entendidos y aprovechados por los matadores nos hubiéramos ido con mal sabor de boca porque se falló en “la puesta en escena”.

Hubo incluso un toro que se apuntilló en los tercios porque se cayó, no sé si porque se lastimó o porque estaba muy débil, desde sus salidas, sus trotes se veían raros, por supuesto que las embestidas al capote eran extrañas y descompuestas, repito que los dos últimos fueron totalmente distintos y se dejaron torear muy bien, nobles, fijos sin malas ideas y sin desarrollar sentido.

Al principio pensé que era por falta de fuerza pero después caí en cuenta que su estructura morfológica no estaba ayudando, animales para recibir más peso anatómicamente que estaban en la raya de los 480 y 490 kgs. es decir estaban ligeros de kilos, muy raro. Puyazos muy traseros, toros que se estrellaban continuamente en tablas en el primer tercio, pero ojo, se estrellaban en alto y no bajaban la cabeza.

Al final dos orejas para Saldívar que animó y que sin embargo siento que no eran para tanto, brindis familiares y muy sensibles, lo demás no me representó nada extraordinario que destacar, el toreo temerario de final de faena de Silveti, el valor desmedido de Saldívar salvaron una tarde de domingo, algunos medios electrónicos desde el lunes alabando los toros, el encaste y el esfuerzo de la familia Dorantes, etc. pero a mí la verdad no me gustó, quizá le exigí a la corrida y su resultado mucho ante tanto promesa publicitaria, quien sabe.

El jueves, una corrida nocturna y el domingo una corrida de buen cartel de diestros (El Pana, Morante y Adame), aunque ya cambiaron los toros de Montecristo, en fin, ya no me fijo más, no vaya a ser que me emocione demás y salga decepcionado. Lo rescatable fue que disfruté un trapío poco frecuente en La México, por lo menos ese, si es un buen comienzo. ¡Ole! !